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OAXACA, Oax. 10 de septiembre de 2026.- Colette conoce de memoria el cine de Alfred Hitchcock. Lo enseña en la universidad, analiza sus imágenes y sabe que una ventana puede ser suficiente para iniciar una historia. Cuando observa algo extraño en el departamento de enfrente, está convencida de que su nuevo vecino asesinó a su esposa.
Así comienza El crimen del 3er piso, la comedia policiaca de Rémi Bezançon que llega este jueves a México dentro de la edición 30 del Tour de Cine Francés. La referencia inmediata es La ventana indiscreta, pero el director francés aprovecha el juego hitchcockiano para hablar también de una pareja que ha dejado de mirarse.
Laetitia Casta interpreta a Colette, una profesora apasionada, curiosa y obsesiva. Gilles Lellouche es François, su marido, escritor de novelas histórico-policiacas que pasa demasiado tiempo encerrado en casa, en pijama y trabajando en las aventuras de un detective que parece pertenecer a otra época.
La llegada de Yann Kerbec, un actor interpretado por Guillaume Gallienne, altera esa rutina. Colette sospecha de él después de observar desde su ventana una escena que no consigue explicar y comienza a buscar pruebas. François primero desconfía de la teoría de su mujer, pero acaba entrando en una investigación donde cada nuevo indicio complica más las cosas.
Bezançon escribió y dirigió la película como un juego de varios géneros. Hay investigación criminal, comedia, romance y una serie de homenajes al cine que van mucho más allá de colocar una fotografía de Hitchcock en alguna pared.
El realizador ha explicado que quería recuperar el principio de La ventana indiscreta, donde mirar determina lo que el espectador sabe. Hitchcock mantuvo a James Stewart prácticamente inmóvil frente a una ventana y convirtió su punto de vista en el centro del suspenso. Bezançon toma esa idea y la mueve hacia la comedia.
Las referencias continúan con Vértigo y Psicosis, cuya famosa escena de la ducha es retomada con los papeles invertidos. También aparecen ecos de Hamlet, de Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, de El magnífico, de Philippe de Broca, y hasta algunos artefactos dignos de James Bond.
El propio Bezançon define la película como una declaración de amor al cine. El desafío, ha contado, consistió en mantener el equilibrio para que el humor no acabara con el suspenso ni el misterio se comiera a la comedia romántica. Su intención fue pasar de un género a otro sin convertirlos en parodia.
Porque mientras Colette intenta demostrar que hubo un asesinato, algo empieza a ocurrir también entre ella y François.
La pareja atraviesa una mala época. Él está encerrado en sus libros y ella siente que ha dejado de ser mirada por el hombre con quien comparte la vida. La investigación le devuelve a ambos una complicidad que habían perdido.
Casta explicó que desde el guion entendió el empeño de Colette casi como una última oportunidad para su matrimonio. La actriz incluso utiliza un término muy hitchcockiano para describirlo. El supuesto crimen funciona como el MacGuffin que permite que el deseo vuelva a circular entre ellos.
La actriz francesa, quien pasó de las pasarelas al cine y ha trabajado con realizadores como Raoul Ruiz y Tsai Ming-liang, encuentra en Colette una heroína que disfruta acercándose a las rubias del universo Hitchcock, aunque con mucha más libertad y sentido del humor.
Gilles Lellouche acompaña ese tono desde un registro distinto. Después de títulos como BAC Nord, Chien 51 y de dirigir L'Amour ouf, vuelve a la comedia como ese escritor algo desganado que termina convertido en detective aficionado. Es además su tercera colaboración con Bezançon después de Ma vie en l’air y Le Premier jour du reste de ta vie.
Guillaume Gallienne completa el triángulo como Kerbec, un actor que interpreta Hamlet en el teatro y cuya presencia permite sostener la duda. ¿Colette realmente ha visto algo o lleva tantos años viviendo entre Hitchcock, crímenes y falsas apariencias que comienza a mirar su propia vida como una película?
Ahí funciona mejor El crimen del 3er piso. No tanto cuando intenta reproducir a Hitchcock, sino cuando convierte la cinefilia de sus personajes en parte del misterio y permite que realidad y ficción comiencen a confundirse.
La crítica francesa quedó dividida. Algunas reseñas destacaron el juego cinematográfico, la química entre Casta y Lellouche y el cambio de registro de Gallienne. Otras consideraron que la acumulación de referencias a Hitchcock termina por restarle sorpresa al propio suspenso.
La película tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, dentro de la sección Limelight, y después pasó por festivales como Estambul y Transilvania. Se estrenó comercialmente en Francia el 11 de marzo.
Ahora forma parte de las siete películas seleccionadas para el 30 Tour de Cine Francés, organizado por Nueva Era Films, Cinépolis, la Embajada de Francia en México y la Federación de Alianzas Francesas.
El Tour inicia este 10 de septiembre y recorrerá más de 80 ciudades del país con El crimen del 3er piso, El Camino, Sólo una ilusión, Me encontraste, Abandonado, El desconocido del Gran Arco y La copia perfecta.