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OAXACA, Oax. 25 de marzo de 2025.- En su visita a Oaxaca, la magistrada de circuito Ana María Ibarra Olguín conversó con Quadratín sobre los retos de la justicia en México y el alcance de la reforma judicial. En un tono directo, sostuvo que el acceso a la justicia sigue siendo un privilegio de quienes pueden pagar por ella.
“La justicia se volvió tan formalista y tan inaccesible que sólo podían acceder quienes tenían dinero para pagar un buen abogado”, señaló. Aseguró que uno de los retos actuales es separar el poder económico de la impartición de justicia, y lograr que ésta tenga un verdadero sentido social.
Ibarra participó en un foro académico en la ciudad, donde explicó el proceso que se vive rumbo a la renovación del Poder Judicial Federal, cuyas elecciones se celebrarán el 1 de junio. Aunque evitó hablar de su candidatura por respeto a los tiempos electorales, destacó que la selección de aspirantes incluyó filtros técnicos, entrevistas y un emparejamiento mediante sorteo para conformar las boletas.
“La ciudadanía podrá elegir a jueces, magistrados y ministros. Lo importante es saber qué tipo de juzgadores necesitamos”, expresó. Añadió que la función de un juez no se limita a aplicar normas, sino a interpretar el derecho con visión ética, convicciones y sentido humano, porque “el derecho no da soluciones unívocas”.
Habló también de la desigualdad que se refleja en las cárceles mexicanas: “Están llenas de pobres. Gente que no puede llevar un juicio porque es muy técnico, muy largo, muy inaccesible. Eso no es justicia”, afirmó.
Sobre los conflictos en Oaxaca, como los de carácter agrario, señaló que la ausencia de justicia efectiva abre paso a la violencia. “Si damos un mensaje de impunidad, cualquiera puede cometer un delito sin consecuencias”, dijo. Reiteró que un sistema que funcione puede ayudar a pacificar, pero también es necesario asumir responsabilidades desde el Poder Judicial.
Respecto a las críticas internas por parte de trabajadores judiciales inconformes con la reforma, Ibarra reconoció su derecho a expresar preocupación, pero consideró que el cambio era necesario. “A nadie nos gustan los cambios, pero si pensamos en un bien mayor, como es la justicia, debemos avanzar”, apuntó.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a no ver el proceso como una elección gremial. “Vamos a elegir a personas de carne y hueso que resolverán nuestros problemas más sensibles. Participemos”, concluyó.
Ana María Ibarra cuenta con una destacada trayectoria como juzgadora y académica. Toda su información pública puede consultarse en su sitio web www.anamariaybarra.com. Durante su estancia en Oaxaca, agradeció a la Facultad de Derecho y a la barra de abogados Santiago Nino, y prometió no irse sin probar una buena tlayuda.