
Convocan estudiantes de la UTVCO a respaldar protesta de docentes
Punto de quiebre
“Ningún historiador serio de las naciones y el nacionalismo puede ser un nacionalista político comprometido… El nacionalismo requiere demasiada creencia en lo que es patentemente falso.”
— Eric Hobsbawm
En entregas anteriores de Punto de quiebre sostuve una hipótesis incómoda: la Tercera Guerra Mundial ya comenzó. No bajo las formas en que la conocimos en el siglo pasado, pero sí con objetivos similares. La disputa por la hegemonía, el control de materias primas, el comercio y la influencia global sigue intacta. Lo que cambió no fueron las causas, sino los campos de batalla.
Hoy la guerra ya no se libra únicamente con bombas ni ejércitos regulares. Se expande hacia territorios menos visibles y mucho más difíciles de contener: el espacio digital, la manipulación sistemática de la información, la migración de células del crimen organizado transnacional y el financiamiento político con fines ideológicos alineados a distintos ejes geopolíticos.
La propaganda también mutó. Pasó del panfleto, la radio o la televisión al uso de inteligencia artificial para fabricar mensajes falsos, amplificados por redes sociales capaces de volver global cualquier narrativa en cuestión de horas. La posverdad se convirtió en el arma perfecta: no busca convencer, sino confundir; no pretende informar, sino manipular audiencias en beneficio de intereses político-económicos que, en muchos casos, terminan fortaleciendo redes delictivas transnacionales.
Las preguntas inevitables son quién está ganando esta guerra: ¿la verdad o la mentira?, ¿la información o el relato?, ¿la razón o la emoción? El verdadero desafío de nuestro tiempo ya no es el acceso a la información, sino su análisis, procesamiento y verificación. Porque un relato, por más emotivo que resulte, no se vuelve real solo por repetirse.
El análisis debe estar por encima de la narrativa, y la razón por encima de la emoción. De lo contrario, corremos el riesgo de regresar a una nueva edad de las cavernas… quizá activada por un solo clic.