OAXACA, Oax. 26 de julio de 2021.- Juan L. tenía 36 años de edad y el pasado 23 de julio ya no volvió a su hogar.

Por la mañana de ese aciago viernes había salido a trabajar sin esperar encontrarse con la muerte.

Agonizó. Los balazos que recibió en el abdomen lo hicieron padecer durante más de 48 horas.

QUISO EVITAR UN ASALTO

Quiso evitar un asalto. Colaboraba como chofer con las autoridades municipales de San Pedro Jaltepetongo, Cuicatlán.

El viernes Juan acudió junto con Agustín Jiménez, el presidente municipal de Jaltepetongo, a la ciudad de Oaxaca para realizar diversos trámites, entre ellos, recibir un recurso.

Alguien sabía, por ello cuando salieron del banco, le dispararon para despojarlos del recurso.

Sucedió apenas unos minutos después de haber salido del banco y retirado 800 mil pesos que los ladrones se llevaron.

Eran dos hombres en una motocicleta que los siguieron y contra los que forcejearon. Al presidente municipal le quitaron el portafolio con el dinero y a Juan le dispararon en el abdomen cuando trató de recuperar el dinero.

En la calle de Crisantemos, en la colonia Reforma, el hombre fue auxiliado por paramédicos y llevado a un hospital.

Mientras que la Fiscalía inició una carpeta en contra de quién o quiénes resulten responsables.

Pero no solo fue el robo. En el asalto, también le arrebataron la vida y un ser querido a una familia.

Es uno más de los hechos violentos que ocurren a diario en la ciudad de Oaxaca sin que las autoridades municipales hagan algo y sin que se investigue la relación de quienes colaboran en los bancos con quienes cometen los atracos con la información de sus víctimas.