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OAXACA, Oax. 27 de septiembre de 2026.- El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a las y los fieles católicos a demostrar la conversión mediante acciones concretas en la vida cotidiana y no limitarla a promesas, pensamientos o palabras.
Durante la celebración eucarística del XXVI Domingo del Tiempo Ordinario, en la Catedral Metropolitana de Oaxaca, sostuvo que escuchar la Palabra de Dios implica llevarla a la práctica y modificar aquellas conductas que dañan la relación con los demás.
“No necesitas decirlo, necesitas hacerlo”, expresó al señalar que la verdadera respuesta a Dios se manifiesta en las decisiones y en la manera en que cada persona actúa en su entorno.
Al reflexionar sobre el pasaje evangélico de los dos hijos llamados por su padre a trabajar en la viña, Vázquez Villalobos explicó que la respuesta no está únicamente en aceptar o rechazar verbalmente la invitación, sino en acudir finalmente a realizar el trabajo.
El arzobispo señaló que la primera “viña” en la que cada persona debe trabajar es su propia familia, mediante la construcción de relaciones basadas en el respeto, la comprensión, la paciencia, la generosidad y la misericordia.
“¿Cómo anda el ambiente en nuestra familia?, ¿hay armonía, hay paz, hay comprensión, hay respeto, hay generosidad?”, cuestionó durante la homilía.
Agregó que ese compromiso debe trasladarse también a la comunidad y a los centros de trabajo, donde pidió mantener actitudes de respeto, solidaridad y trato digno hacia compañeros y colaboradores.
Vázquez Villalobos exhortó además a no cerrar el corazón hacia otras personas ni condicionar la convivencia según afinidades personales, al considerar que esas conductas son contrarias al proceso de conversión cristiana.
Pidió que quienes profesan la fe católica sean signos de paz, alegría y esperanza en los espacios donde desarrollan su vida diaria, y que sus convicciones puedan advertirse en la forma en que trabajan y se relacionan con los demás.
Al concluir, llamó a comenzar la semana con una actitud de apertura y a demostrar los cambios personales “en la vida diaria, en lo que hacemos a diario”.
También pidió la intercesión de la Virgen María para que las y los creyentes respondan al llamado de Dios desde sus diferentes responsabilidades como esposos, padres de familia, hijos, hermanos, amigos y compañeros de trabajo.