
Asegura Marina 1.2 toneladas de presunta cocaína en costas de Oaxaca
OAXACA, Oax. 12 de octubre de 2026.- Calentar una habitación con un equipo de aire acondicionado suele sonar contradictorio si se concibe al aparato únicamente como una fuente de aire frío. Sin embargo, un minisplit con ciclo reversible no genera calor quemando combustible ni calentando al rojo vivo una resistencia, sino que extrae energía térmica del exterior para introducirla en la vivienda mediante un ciclo termodinámico inverso.
Para quienes habitan en zonas donde el termómetro se mantiene elevado la mayor parte del año y solo buscan abatir el calor, el catálogo habitual incluye opciones clásicas de solo enfriamiento, como un aire acondicionado York, diseñadas para operar de forma fija en muros interiores.
No obstante, cuando las noches se tornan frías, surge el dilema entre incorporar un calefactor independiente o apostar por un sistema integral frío-calor. Evaluar ambas opciones exigen revisar principios de funcionamiento, eficiencia energética, costos de instalación y las condiciones reales del clima regional.
Un minisplit frío-calor es un sistema dividido compuesto por dos unidades principales: una interior (evaporador) y una exterior (condensador), enlazadas mediante tuberías de cobre por donde circula gas refrigerante. La diferencia técnica frente a un modelo tradicional de solo frío radica en la incorporación de una válvula inversora de cuatro vías.
En el ciclo habitual de refrigeración, el refrigerante absorbe el calor del cuarto y lo expulsa hacia el exterior. Al activar la función de calefacción, el intercambiador exterior absorbe el calor residual presente en el aire del entorno y lo transfiere a la unidad interior, la cual descarga aire tibio hacia la estancia.
Este principio corresponde a una bomba de calor aerotérmica: el equipo no genera calor mediante una combustión o una resistencia, sino que lo bombea de un punto a otro a través de la compresión del gas. Frente a esto, los calefactores independientes operan bajo metodologías distintas:

Un minisplit reversible elimina la necesidad de alternar entre dos aparatos según la temporada. Los calefactores portátiles suelen guardarse durante los meses templados en armarios o bodegas, acumulando polvo, para luego situarse en el piso de la, donde estorban el paso y demandan extensiones eléctricas.
Los calefactores eléctricos comunes tienen una relación energética directa de 1 a 1: cada watt de energía eléctrica consumido se transforma como máximo en un watt de calor. En cambio, la bomba de calor de un minisplit traslada energía ambiental existente.
De acuerdo con organismos técnicos de energía, las bombas de calor logran factores de rendimiento (COP) de entre 2.5 y 4 en climas templados. Esto significa que por cada watt demandado por el compresor, el sistema suministra entre 2.5 y 4 watts de energía térmica al interior.
Los calefactores portátiles convencionales suelen contar únicamente con perillas de potencia básica, lo que genera zonas focalizadas de calor excesivo. Un minisplit cuenta con sensores digitales de temperatura ambiente, programación de horarios y deflectores motorizados que impulsan el flujo de aire caliente hacia el piso para propiciar una convección homogénea en toda la estancia.
El precio de un minisplit frío-calor es superior al de una unidad de solo enfriamiento y más elevado que el de un calefactor. Además, se necesita mano de obra para perforar muros, montar ménsulas, realizar vacío a las líneas de refrigeración y adaptar circuitos eléctricos en la vivienda. Un calefactor portátil, por el contrario, se conecta directamente a cualquier tomacorriente sin gastos de obra.

Al bajar la temperatura ambiente exterior cerca de los 0 °C, la cantidad de calor extraíble del aire disminuye y la humedad suele condensarse y congelarse sobre el serpentín exterior. Cuando esto ocurre, el equipo activa ciclos de deshielo, deteniendo momentáneamente la entrega de calor a la habitación para derretir la escarcha externa.
En climas de heladas severas continuas (bajo -5 °C), la capacidad calorífica disminuye notablemente, escenario en el cual un calefactor de gas o combustión no sufre alteraciones en su potencia de salida.
El minisplit exige tareas de mantenimiento preventivo periódicas:
Para viviendas con instalaciones eléctricas residenciales convencionales sin línea de 220V que buscan cubrir invierno y verano, un minisplit de 110 volts frío y calor constituye una alternativa accesible de catálogo para estancias de tamaño estándar. La pertinencia de esta elección frente a un calefactor separado depende directamente del piso altitudinal y el microclima regional en Oaxaca: