OAXACA, Oax. 3 de diciembre de 2021.- Pese a los esfuerzos de conservación, Oaxaca es uno de los estados en México con una alta incidencia de delitos contra la vida silvestre.

El comercio ilegal de las especies, incluyendo las que están en peligro de extinción, es del 38% de las violaciones a la ley de vida silvestre.

De 2004 a 2018, en Oaxaca fueron incautadas 8,047 especímenes de 226 especies, de los cuales el 54% se considera en peligro de extinción en México o en el mundo.

Estos datos son resultados de la Evaluación de delitos contra la vida silvestre en una región de alta biodiversidad de México, que realizó COMFAUNA, Comunidad de Manejo de Fauna Silvestre en la Amazonia y en Latinoamérica.

Esta comunidad sin fines de lucro ha organizado congresos y ha hecho distintos llamados para la conservación de las especies.

En su estudio, COMAFAUNA analizó los efectos de los delitos contra la vida silvestre en los vertebrados silvestres nativos de Oaxaca, al sur de México, de 2004 a 2018.

Los delitos contra la vida silvestre, incluida la extracción ilegal, la caza furtiva, el uso y el comercio, son un problema mundial, refiere la organización.

Si bien se han realizado estudios sobre delitos contra la vida silvestre a escala mundial, también es esencial evaluar su impacto sobre las especies nativas a escala nacional.

La investigación de actividades ilegales implica analizar la aplicación de la ley y los datos de incautaciones.

Para el estudio se utilizaron datos de las fuerzas del orden de las autoridades mexicanas sobre actividades que afectan a los vertebrados: tráfico, posesión ilegal, explotación, ruptura de leyes de caza, violaciones de permisos y recolección científica ilegal.

“Oaxaca tiene una alta incidencia de delitos contra la vida silvestre y el comercio ilegal representa el 38% de las violaciones a la ley de vida silvestre. Además, durante el período de estudio se incautaron 8047 especímenes de 226 especies, de los cuales el 54% se considera en peligro de extinción en México o en el mundo”.

Este estudio permite tener una mayor comprensión de la magnitud real del problema. Se espera que esta investigación sirva de base a las políticas y estrategias para combatir las actividades ilegales que afectan a la vida silvestre en regiones con alta biodiversidad.