
Ilustra Melissa Pérez Segnini colección Cómoda de Pro Femme
OAXACA, Oax. 22 de febrero de 2026.- La ola de violencia que este domingo sacudió a varios estados del país alcanzó también a Juchitán de Zaragoza, municipio ubicado en el Istmo de Tehuantepec, donde se reportan al menos cuatro ataques a unidades de transporte —y posiblemente más— en hechos que podrían estar vinculados con la violencia coordinada de un presunto grupo delictivo.
El primer incendio se registró cuando individuos armados prendieron fuego a un camión de transporte de la línea OMISA en la carretera Juchitán-El Espinal. Una segunda unidad afectada fue el camión conocido como UPSI, que cubre la ruta Juchitán-Ciudad Ixtepec: fue atravesado en la carretera frente al Fraccionamiento Reforma y prendido fuego tras desalojar a los pasajeros que viajaban a bordo.
Los incendios continuaron en otros puntos de la ciudad. Un vehículo particular fue quemado en la carretera Juchitán-El Espinal, en el tramo del Canal 33, y otro más en la calle Tecnológico, a un costado de la Escuela Técnica 50.
Además, se registró un ataque armado contra un taxi de la línea Crucero con número de unidad 18186, frente a un OXXO en la carretera Juchitán-La Ventosa. El conductor resultó lesionado.
Hasta el momento de esta publicación, se reportan al menos dos ataques adicionales que las autoridades aún no han confirmado oficialmente.
Los hechos en Juchitán se enmarcan en una jornada de violencia que este mismo domingo afectó de forma simultánea a Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Tamaulipas, en lo que autoridades y analistas señalan como una respuesta coordinada de un presunto grupo delictivo ante operativos federales.
Todo comenzó en la madrugada, cuando fuerzas federales realizaron un operativo en Tapalpa, municipio serrano del sur de Jalisco. La intervención desencadenó una serie de bloqueos e incendios de vehículos en al menos 15 puntos del estado, incluyendo la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde se reportaron narcobloqueos en El Salto, López Mateos Sur y Macro Periférico, así como el incendio de una gasolinera en Zapopan. En Puerto Vallarta se incendiaron camiones de transporte colectivo, hubo persecuciones en motocicleta y se reportó una balacera. El gobernador Pablo Lemus activó el Código Rojo y convocó de urgencia la Mesa de Seguridad con los tres niveles de gobierno.
En Michoacán, individuos armados bloquearon carreteras e incendiaron vehículos en los municipios de Jiquilpan, Sahuayo, Buenavista, Numarán y Churintzio, entre otros. La Secretaría de Seguridad Pública estatal informó que se mantuvieron acciones operativas en distintos puntos para restablecer la vialidad.
En Guanajuato, al menos cuatro tráileres fueron incendiados en los municipios de Pénjamo y Abasolo, en tramos de carreteras federales y estatales que conectan esa región con Michoacán. En el norte del país, Reynosa, Tamaulipas, también resintió los efectos de la jornada, con reportes de la ciudad paralizada por la violencia.
Los hechos responden a un patrón ya documentado: cuando las fuerzas federales ejecutan operativos de alto impacto, la respuesta suele ser una serie de bloqueos y quemas coordinadas en distintos puntos del territorio, con el objetivo de demostrar capacidad territorial, presionar a las autoridades y generar zozobra entre la población civil. En todos los estados afectados, las mesas de seguridad fueron convocadas de manera urgente y se pidió a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios.