
AMLO y López Gatell, el Covid impune
“Hoy mi deber era cantarle a la patria, alzar la bandera, sumarme a la plaza.” Silvio Rodriguez.
Se han visto alguna vez como ciudadanos participando en política; por lo regular, en el imaginario popular se suele confundir lo que es la política con la participación electoral en la lucha partidaria por el poder.
Con esa confusión, es entendible que se muestre desdén de la sociedad civil por la participación activa en materia política. Pero es momento de detener este error que abona, desde mi óptica a generar enormes sentimientos de desagrado, de inconformidad, de desánimo, de descalificación, pero que permite a los gobernantes actuar tomando en muchas ocasiones, decisiones equivocadas.
Es momento de hacer a un lado las condiciones de parapetos cómodos y asumir que si no participamos, van seguir ocurriendo cosas que después lamentamos, obvio me refiero a que estamos llamados a sumar todos, buenas intensiones y participación social.
En el bando que desee, en la trinchera que elija, tome la bandera que guste, pero es necesario que la sociedad en su conjunto participe decidiendo quienes nos van a gobernar los próximos seis años, después del 2024, hay a quienes debemos decirles que sin 24, no hay 30.
Desde el Frente Civico Nacional (FCN) decimos que, hay que “quitarle poder al poder y dárselo a los ciudadanos”, ¡cosa fácil! si los partidos legalmente y orgánicamente están creados para tener poder, sin embargo hay línea filosófica y Constitucional en el sentido de que los partidos son un vehículo para que la sociedad se represente y sea representada, por tanto seguir escudados en la frase fácil de “yo no soy político” cae en el doble error de negarse la participación y dejar que otros, los pocos, sigan tomando decisiones por las grandes mayorías. En los procesos electorales, nada está definido, sino hasta que se cuenta el ultimo voto y ahora con la constitucionalidad y la legalidad de los procesos electorales, nada es definitivo, sino hasta que se dicta sentencia definitiva. “Construir una organización horizontal, social y ciudadana, en tiempos donde no hay espacio para el sectarismo” es tarea del FCN, ¿qué es sencillo? Si vivimos tiempos de regresión, donde las instituciones estorban y se dictan medidas a gusto de quien las dice; por eso protagonismos estériles no ayudan en situación de extravío gubernamental y menos es útil buscar “chambitas” a través del voto ciudadano. Querían ubicarnos en el México de 1978, donde solo había de JLP o JLP o JLP, (pues claro ese presidente fue el benefactor y creador de la forma actual de gobernar), falta que nos digan que van a defender las cosas “como perro”, sin embargo hay ganas, hay determinación, no de enfrentar, sino de ponderar las cosas que ocurren y coincidimos con muchos mexicanos, los mas. Es necesario incorporar a todos los que tienen una causa, el campo, la escuela, las estancias infantiles, las madres trabajadoras, las mujeres jefas de familia, los medicamentos contra el cáncer, el sector salud, donde los trabajares de ese sector se enfrentaron a la pandemia en condiciones de desnudez, el federalismo acosado y casi llevado al exterminio por un gobierno agresivo y centralista, cuantas causas podíamos enlistar, lo importante es encontrar las coincidencias y decidir por México, con quien con quien guste y con quien usted pueda obligarlos a retomar esas cosas que son derechos de los mexicanos.
En el espacio logrado, presunción aparte es decir qué paso a paso, cortos, pero pasos, se logró que la decisión de una coalición electoral cambiara candidato a presidente de la república, hay que seguir actuando.
Hay que seguir empujando los cambios desde atrás, al final, “desde ahí se da el mas fuerte impulso a la carreta ciudadana”* porque debemos incorporar y dar en este proceso a los ciudadanos la posibilidad de representarse por sí, así esta establecido en este proceso de ciudadanización al que estamos llamados.
*Guadalupe Acosta Naranjo. FCN