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OAXACA, Oax. 23 de agosto de 2026.- Productores de destilados artesanales pidieron a la Cámara de Diputados modificar el esquema fiscal aplicado a las bebidas alcohólicas y establecer condiciones diferenciadas para quienes producen a pequeña escala y mantienen procesos tradicionales.
La petición fue planteada este domingo durante el Encuentro con el Sector Mezcalero, realizado en Oaxaca por el Grupo de Trabajo “Tratamiento fiscal a la producción de destilados y otras bebidas alcohólicas”, de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados.
Con esta reunión concluyó una serie de 15 encuentros realizados en distintas regiones del país para escuchar a productores de mezcal, tequila, bacanora, sotol, raicilla y otras bebidas antes de definir propuestas sobre su tratamiento fiscal.
El presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Carol Antonio Altamirano, explicó que los trabajos cerraron en Oaxaca por la importancia que tiene la producción de mezcal artesanal y ancestral, particularmente por la presencia de pequeños productores que trabajan en comunidades y palenques de menor escala.

Señaló que previamente fueron escuchados productores de otros destilados y distintas regiones del país, con la intención de conocer las diferencias entre las grandes industrias y quienes mantienen esquemas de producción de menor volumen.
El centro de la discusión es el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS, un gravamen federal aplicado, entre otros productos, a las bebidas con contenido alcohólico.
Actualmente, la tasa depende de la graduación alcohólica: las bebidas de hasta 14 grados pagan 26.5 por ciento; las de más de 14 y hasta 20 grados, 30 por ciento; y las que superan los 20 grados están gravadas con 53 por ciento.
En el caso del mezcal, la Norma Oficial Mexicana establece que el producto terminado debe contener entre 35 y 55 por ciento de alcohol por volumen, por lo que se encuentra necesariamente dentro del rango sujeto a la tasa de 53 por ciento del IEPS.

Esto significa que por cada 100 pesos de valor gravable de una bebida de más de 20 grados se causan 53 pesos de IEPS. El impuesto vigente es de tipo ad valorem, es decir, se calcula sobre el valor del producto, mientras que la tasa aplicable se determina por su graduación alcohólica.
Para los productores artesanales, uno de los principales cuestionamientos es que el esquema no diferencia por tamaño de empresa ni por método de producción: una bebida de más de 20 grados está sujeta a la misma tasa de 53 por ciento, independientemente de que provenga de una gran industria o de un pequeño palenque.
El sector sostiene que esto tiene un impacto particular en los destilados artesanales, cuyo precio puede ser mayor debido a los tiempos, materias primas y procesos de elaboración, ya que al incrementarse su valor también aumenta el monto del impuesto.
Por ello, durante los encuentros se planteó revisar el modelo actual y analizar estímulos para pequeños productores, bebidas con denominación de origen y productos elaborados mediante procesos artesanales o ancestrales.
También se ha propuesto analizar un esquema ad quantum, en el que el gravamen considere la cantidad de alcohol contenida en la bebida, en lugar de calcularse únicamente como porcentaje de su valor.
Antonio Altamirano señaló que el propósito es encontrar un tratamiento fiscal que permita hacer más competitivos a los pequeños productores sin dejar de cumplir con las obligaciones tributarias.
“Lo que queremos es ayudar a los verdaderos y pequeños productores”, afirmó al señalar que no pueden compararse las condiciones de una gran industria con las de quienes han construido un palenque en una comunidad y producen mezcal a baja escala.
Los trabajos son coordinados por el diputado federal, Francisco Javier Guízar Macías, representante del distrito con cabecera en Tequila, Jalisco, quien encabeza el grupo encargado de revisar el régimen fiscal de las bebidas alcohólicas.
Con el encuentro realizado en Oaxaca concluyó la etapa de consultas. Guízar Macías deberá integrar las conclusiones y propuestas recogidas durante las reuniones y entregarlas a la presidencia de la Comisión de Hacienda.
Antonio Altamirano explicó que posteriormente convocará al pleno de la comisión para discutir lo recabado y determinar qué planteamientos pueden ser asumidos para llevarlos a la discusión legislativa y plantearlos ante el Gobierno Federal.
Durante el encuentro, Fabio Villalobos Rojas presentó una propuesta para establecer beneficios fiscales vinculados con distintos criterios, entre ellos la denominación de origen, la producción artesanal o ancestral, prácticas orgánicas y medidas de protección ambiental.
El productor planteó incentivos acumulables de 10 por ciento por cada uno de estos componentes, que en su propuesta podrían alcanzar una reducción de hasta 50 por ciento para quienes cumplan con todos los criterios. La medida forma parte de los planteamientos del sector y no constituye hasta ahora una modificación fiscal aprobada.
Flor de María Velázquez Mijangos, productora y representante de Mezcal Yual, sostuvo que los mezcaleros no buscan dejar de pagar impuestos, sino contar con un esquema que considere las características particulares de esta actividad.
Señaló que el mezcal no sólo es una bebida alcohólica, sino un producto con denominación de origen vinculado con procesos tradicionales y con familias que han mantenido su elaboración durante generaciones.
Antonio Altamirano agregó que fortalecer a los productores formales también permitiría enfrentar la adulteración y falsificación de bebidas, que además de representar competencia para quienes cumplen con las normas puede generar riesgos para los consumidores.
El presidente de la Comisión de Hacienda sostuvo que las conclusiones de los 15 encuentros permitirán discutir las modificaciones a partir de las propuestas de quienes producen las bebidas y no únicamente desde las oficinas del Congreso.