
Urge Leticia Bonifaz a poner las armas en el centro del debate
OAXACA, Oax. 28 de abril de 2026.- Especialistas en seguridad propusieron el uso de mochilas balísticas y la instalación de vidrios blindados en escuelas como medidas de protección ante hechos de violencia que afectan a estudiantes en México.
En el marco del Día del Niño, el Consejo Nacional de la Industria de la Balística advirtió que la seguridad escolar debe abordarse de forma integral, más allá de las aulas, al considerar trayectos, infraestructura, protocolos de emergencia y prevención social.
Datos recientes señalan que en el país se han documentado 143 eventos de violencia en instituciones educativas desde 2020, lo que equivale a un promedio de 2.2 incidentes mensuales, con mayor incidencia en Nuevo León y el Estado de México.
John Valbuena, presidente de la Comisión de Blindaje Corporal, explicó que las mochilas balísticas funcionan como barreras externas en situaciones extremas y pueden ser una alternativa para menores, al evitar que el impacto recaiga directamente sobre el cuerpo.
Indicó que estos dispositivos no buscan militarizar los planteles, sino reducir riesgos y dar margen de reacción ante emergencias. Añadió que su demanda ha crecido en los últimos años y proyecta un aumento del 12% en 2026.
Por su parte, German Padilla, presidente de la Comisión de Vidrios Blindados, señaló que no existe una solución única para todas las escuelas, ya que los riesgos varían según el entorno, accesos y contexto social de cada plantel.
Explicó que entre las opciones se encuentran cristales de seguridad, puertas reforzadas y espacios de resguardo, aunque reconoció que el costo de estos materiales representa un reto, especialmente para instituciones públicas.
En tanto, Tufic Yusef Jacobo Saade, delegado de la Comisión de Blindaje Automotriz, advirtió que el traslado entre casa y escuela es uno de los momentos más vulnerables para estudiantes.
Recomendó fortalecer el transporte escolar con monitoreo en tiempo real, cámaras, rutas alternas y botones de emergencia, además de mejorar prácticas operativas para reducir riesgos.
El organismo subrayó que la protección de la niñez también requiere atender factores como el acoso escolar, la salud emocional y la resolución de conflictos, con la participación de familias, escuelas y autoridades.