
Los obispos y la Cristiada
OAXACA, Oax. 25 de octubre de 2025.- En los mercados de Oaxaca, el aire huele a chile tostado, a canela, a pan recién horneado y a nostalgia.
Son los preparativos para el Día de Muertos, y las personas, sobre todo mujeres, salen a buscar sus productos para preparar el mole.
En Oaxaca, aún es tradición preparar el mole para Día de Muertos, aunque hay otras opciones que resultan más populares y que pueden ayudar al bolsillo a cubrir la tradición.
El chile chihuacle, endémico de la región de Cuicatlán, superó este año los mil pesos. Este se ocupa principalmente para el mole negro, pero el rojo resulta más económico si se prescinde de este.
Es para los difuntos, pero los vivos cumplen con esta tradición, de colocarlo en el altar con carne que puede ser de pollo o guajolote.
Si se hace con este último, el costo se eleva mucho más, pues el costo de pavo en piezas, crudo, puede alcanzar los 800 pesos.
El precio varía según la cantidad y el tipo de ingredientes, pero comerciantes del Mercado de la Merced y del 20 de Noviembre coinciden en que el gasto mínimo ronda los dos mil pesos si se hace en casa para una familia pequeña, de unos 4 o cinco personas.
Y es que no solo es el chile, son las especias y los objetos que se acompañan, platos de barro, preferentemente.
“Ya no es como antes, que con quinientos pesos alcanzaba para todo. Ahora hay que planear bien, pero uno no deja de hacerlo, porque el mole no puede faltar en la ofrenda”, cuenta doña Teresa, vendedora en el Mercado de Abasto, mientras revuelve los chiles en su comal.
Aunque también nos cuenta que en la Central hay puestos donde se puede comprar mole en pasta que fluctúa entre los 350 y 400 pesos el kilo "ya es un ahorro, solo el caldito de pollo y está listo".
Doña Teresa menciona que en esta época del año no importa que encarezcan los productos, es un hecho que en la mayoría de las familias recordarán a sus difuntos con un plato de mole.
El mole es apenas uno de los elementos del altar de Día de Muertos que se instala desde finales de octubre y que suele llevar pan, frutas, golosinas y lo que en vida le gustaban a quienes ya no están en este plano.