
La intervención jamás realizada
NADA PERSONAL
La lucha sindical de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de la empresa automotriz Volkswagen de México y del Nacional Monte de Piedad, desenmascaran la “primavera laboral” del régimen morenista.
Los reclamos de los trabajadores del SNTSS, Sitiavw y del NMP exhiben las pobres condiciones salariales y de trabajo en los sectores industrial, de servicios y comercio.
En el Seguro Social, por ejemplo, rechazan el incremento salarial del 2.9 por ciento pactado por la dirigencia sindical que encabeza Rafael Olivos Hernández.
De manera adicional médicos, enfermeras y empleados de servicios auxiliares y administrativos del IMSS denuncian la falta de insumos para atender las demandas de servicios de salud en clínicas y hospitales.
Los trabajadores del IMSS hacen frente a carencias debido a los recortes federales al gasto en salud, para llevarse ese dinero a los programas sociales del Bienestar, porque dejarán votos en las elecciones del 2027 y 2030.
En el contexto del rechazo generalizado al aumento salarial, el IMSS enfrenta un crisis sanitaria por la muerte de recién nacidos en hospitales en Jalisco y Durango; todo indica, es debido a la falta de asepsia hospitalaria.
El martes 13 de octubre saldrán a las calles en los 32 estados donde existen secciones del Sindicato Nacional del IMSS para protestar contra la dirigencia nacional del SNTSS.
Y el miércoles 14 acudirán a las urnas a votar si están a favor o en contra del acuerdo de aumento salarial; evidentemente la tendencia es al rechazo a la oferta patronal, en este caso, del gobierno.
En la “primavera laboral” del gobierno de la 4T, en un país con alta precariedad laboral, los casi 7 mil trabajadores sindicalizados de la Volkswagen de México harán lo propio al votar en un urnas el 15 de octubre, a favor o en contra de la oferta salarial de empresa alemana.
El emplazamiento a huelga por revisión salarial y contractual fijado con vencimiento el 26 de agosto lo vinieron prorrogando por el sindicato para lograr un mejor acuerdo, pero la empresa sostiene la oferta global de incremento bianual (2026-2027) del 13.16 por ciento.
El incremento director al salario es de 3.8 por ciento, para el 2026, y el 3.50 por ciento para 2027, anulando la revisión anual, con un alto castigo al tabulador salarial.
Al margen del difícil entorno de la industria automotriz por la competencia de los autos chinos y los aranceles aplicados por el gobierno de EU a las exportaciones de la firma alemana, el hecho es la embestida patronal contra el contrato colectivos y los salarios.
En plena negociación salarial y contractual, la empresa automotriz anunció el despido de 1 mil 200 trabajadores, de estos, casi 700 técnicos sindicalizados de base.
El 4 de junio pasado había cerrado sus puertas la planta de la empresa Stanley Black & Decker y echó a la calle a los trabajadores, despidos que sumaron los 700 técnicos de VW y los consiguientes en el sector de autopartes.
En esta “primavera laboral” que presume la 4T ocurrió la huelga las 300 sucursales del Nacional Monte de Piedad, que se prolongó por un año (del 1 de octubre de 2025 al 1 de octubre de 2026).
El sindicato de unos 3 mil afiliados hizo frente a fallidos intentos patronales por declarar inexistente la huelga y sabotearla utilizando a un sindicato esquirol, con la complicidad de la STPS del gobierno.
De los “logros” de la llamada “primavera laboral”, el gobierno federal presume la generación de 60.7 millones de empleos.
Oculta el régimen que más de 55 por ciento son empleos informales, con salarios por debajo del mínimo sin prestaciones ni seguridad social, sin derecho al IMSS, al Infonavit y a un fonde pensiones, con la caída del empleo formal y la recaudación del ISR.
¡Ah¡, pero eso sí, respalda la 4T la supuesta “primavera laboral” con la presunta recuperación, ampliación y consolidación de los derechos laborales de los trabajadores.
Los raquíticos aumentos salariales, el embate a los contratos colectivos de trabajo, el crecimiento exponencial del empleos informal (en Puebla más de 2 millones) y los despidos masivos, contradicen la demagógica y engañosa “primavera laboral”.