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OAXACA, Oax., 19 de octubre de 2026.- “Observar antes de escribir, contar los hechos sin calificativos, utilizar un lenguaje sencillo y dar voz a quienes no encontraban espacio en los periódicos, fueron algunos de los principios que distinguieron el trabajo de Néstor Sánchez Hernández, fundador de Carteles del Sur y de la Hemeroteca Pública de Oaxaca que actualmente lleva su nombre”, expresó su hijo mayor Prometeo Alejandro.
Su concepción del periodismo, construida a partir de la experiencia, la lectura y el contacto directo con la realidad social, fue expuesta por sus hijos Prometeo Alejandro y Yuri Sánchez Islas durante el conversatorio Carteles del Sur: lección para el periodismo de hoy, realizado el viernes 9 de octubre en el marco del 54 aniversario de la Hemeroteca Pública, que contó con la presencia de Flavio Sosa Villavicencio, secretario de las culturas y artes de Oaxaca.
El encuentro, moderado por la periodista Lupita Thomas, directora de Quadratín en Oaxaca, permitió conocer no solamente la trayectoria del periodista oaxaqueño, quien vivió entre 1918 y 2001, sino también las enseñanzas que transmitió a las generaciones de reporteros formados en la redacción de Carteles del Sur, un periódico que buscó interpretar la sociedad desde distintas voces y realidades.

Prometeo Alejandro Sánchez Islas recordó que su padre fue un periodista autodidacta que aprendió el oficio en las redacciones y convirtió la observación minuciosa en una herramienta indispensable para reconstruir los acontecimientos.
Su método comenzaba por identificar el hecho principal, reunir información y redactar con objetividad, sin incorporar juicios personales ni adjetivos que pudieran alterar la percepción de los lectores.
La exigencia alcanzaba también al lenguaje. Don Néstor sostenía que las noticias debían estar escritas de manera que cualquier persona pudiera comprenderlas, sin términos rebuscados ni párrafos interminables, pero con buena sintaxis y excelente ortografía.
Esa disciplina se convirtió en una escuela práctica para jóvenes que llegaban a Carteles del Sur sin formación universitaria, pero con disposición para aprender. En la redacción conocían desde el trabajo de reportear y fotografiar hasta el proceso de impresión, aunque la prioridad siempre fue aprender a escribir.

La independencia de criterio también formaba parte de sus enseñanzas. Para Sánchez Hernández, la opinión debía sustentarse en el análisis de los hechos, la comprobación de las fuentes y la responsabilidad sobre las consecuencias de lo publicado.
Sus editoriales podían contener críticas severas, pero debían conservar un propósito constructivo, recordó Prometeo Alejandro, quien destacó el compromiso de su padre con la libertad de pensamiento y el ejercicio responsable del periodismo.
Por su parte, Néstor Yuri Sánchez Islas explicó que Carteles del Sur apareció en una época de profundas transformaciones sociales y políticas, cuando Oaxaca todavía mantenía estructuras tradicionales y numerosos sectores de la población carecían de espacios para expresar sus necesidades.
El periódico abrió sus páginas a protagonistas que frecuentemente eran ignorados por las autoridades y por la propia sociedad, con una propuesta informativa que incorporó distintos géneros, intereses y formas de interpretar los acontecimientos.

Néstor Yuri planteó que el valor de Carteles del Sur puede comprenderse a partir de las preguntas sobre qué acontecimientos publicaba, a quiénes concedía espacio, cómo abordaba los problemas y qué relación establecía con sus lectores.
La diversidad de sus contenidos permitió conservar testimonios de la vida cotidiana, los conflictos, las costumbres y los cambios sociales de Oaxaca, aspectos que hoy resultan fundamentales para la investigación histórica.
Entre las propuestas del periódico destacó la incorporación de relatos cercanos a la microhistoria, que recuperaban experiencias y acontecimientos de personas y comunidades que difícilmente aparecían en las grandes narraciones políticas.
Uno de los ejemplos de esa búsqueda de nuevos lectores fue la columna Me lo dijo un pajarito, firmada por el personaje Pecho Amarillo, que incorporó a los jóvenes a las páginas del periódico cuando las secciones de sociales se ocupaban principalmente de las generaciones adultas.

Prometeo Alejandro reveló que su padre concibió esa columna y posteriormente permitió que distintos jóvenes participaran en su elaboración, entre ellos Mario Oropeza, José Hanan Robles, Geraldina Ramos Aragón y Narciso "Chicho" Reyes, quienes imprimieron estilos diferentes a la peculiar columna juvenil.
La formación periodística de Sánchez Hernández estuvo marcada por sus experiencias fuera de México, particularmente durante la Guerra Civil española, en la que participó como voluntario del lado republicano enlistado en las Brigadas Internacionales.
En Barcelona se acercó al trabajo periodístico y colaboró con el diario "La Vanguardia". Su conocimiento personal del frente de batalla le permitió trasladarse en vehículos de abastecimiento y ambulancias para obtener información de primera mano de sus camaradas de lucha, ya que poco antes él fue herido y evacuado hacia un hospital.
En esas circunstancias aprendió técnicas de redacción, composición de páginas y presentación de contenidos, conocimientos que enriqueció posteriormente en diversos medios mexicanos, incluido Novedades, donde adquirió experiencia en publicaciones ilustradas y suplementos dominicales.
Esas influencias, junto con su interés por las revistas españolas y cubanas, contribuyeron a la creación de Oaxaca en México, en 1961, y de Carteles del Sur, cuyo primer ejemplar apareció el 7 de junio de 1965, según recordó su hijo durante el conversatorio.

Con el paso de los años, el periódico incorporó innovaciones en su diseño y producción. Su taller, ubicado en la calle Independencia 902, contaba con prensas y linotipos, hasta que en 1978 adoptó el sistema de impresión offset que facilitó la publicación de fotografías y cambió su domicilio a Colón 605.
Sin embargo, una de las aportaciones más duraderas de Néstor Sánchez Hernández fue comprender que las noticias, aunque pierdan actualidad, adquieren con el tiempo un valor documental.
Esa convicción lo llevó a fundar en 1972 la Hemeroteca Pública de Oaxaca, concebida como un espacio gratuito y accesible para conservar periódicos, revistas y publicaciones que permitieran reconstruir la historia de la entidad.
Néstor Yuri explicó que la relación entre Carteles del Sur y la Hemeroteca reúne 3 momentos: la producción de información, su conservación y su posterior interpretación histórica.
Advirtió que los periódicos no constituyen una verdad absoluta sobre el pasado, porque seleccionan acontecimientos y expresan puntos de vista, por lo que sus contenidos deben contrastarse e investigarse considerando quién escribió, desde dónde y para qué público.
Para Prometeo Alejandro, la Hemeroteca también expresa el ideal humanista de su padre, quien reunió colecciones mediante adquisiciones y donaciones, con la convicción de que el conocimiento debía permanecer al alcance de todos.
El conversatorio se realizó el viernes 9 de octubre en la Hemeroteca Pública de Oaxaca Néstor Sánchez Hernández, ubicada en el Centro Cultural Santo Domingo, con la participación de los hermanos Sánchez Islas, el secretario de cultura, Flavio Sosa Villavicencio; Arend Briones Pérez, encargado de la institución, y la presencia de Claudio Sánchez Islas.
A 54 años de la fundación de la Hemeroteca, el encuentro recuperó una enseñanza que atraviesa la trayectoria de don Néstor Sánchez Hernández: el periodismo no termina con la publicación de una noticia, porque los hechos documentados hoy pueden convertirse en la memoria histórica de las generaciones futuras.