
Guerra anti taurina; el prohibicionismo es antesala de la tiranía
OAXACA, Oax., 8 de abril de 2017.- Aunque la convocatoria luce impecable y con mucho rigor precisa los requisitos que deberán cumplirse en cada una de las etapas del proceso de selección, la renovación de 19 consejos electorales de un número igual de Organismos Públicos Electorales (OPLES) en el país, entre estos el del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), puede terminar en un arreglo interpartidista que, de nueva cuenta, ponga en duda la transparencia e imparcialidad de estos relevos.
Ese fue el corolario en la designación de los consejeros fundadores del INE y eso mismo acaba de ocurrir en la renovación parcial de su Consejo General. En uno y otro caso PRI, PAN Y PRD tuvieron mano para vetar, proponer e impulsar a consejeros(as) afines a sus institutos.
Excluida de toda negociación, el partido Morena públicamente criticó y rechazó el procedimiento.
Se ignora cuál será su postura en el relevo parcial de los 19 consejos generales que se iniciará con la aplicación de los exámenes de conocimientos, que en el caso de Oaxaca se llevará a cabo el próximo sábado 8 de abril.
Si antaño quienes tenían la última palabra en la integración de los consejos generales de los órganos electorales locales eran las dirigencias estatales de los partidos con mayor fuerza electoral y política, dejando al gobernador en turno el voto de calidad para designar al consejero presidente, con el surgimiento del INE y la virtual pérdida de autonomía de los OPLES, estas atribuciones discrecionales se trasladaron a las dirigencias nacionales de los partidos políticos mayoritarios y a los consejeros del Consejo General del INE.
Es cierto que a partir del 2014 se han observado cambios sustanciales en las reglas escritas para registrar y evaluar a los aspirantes, sin embargo al final de cada proceso de selección lo que en buena medida ha prevalecido es el criterio político-partidista, sacrificando perfiles, experiencia electoral y hasta los resultados de las evaluaciones académicas.
Eso ocurrió con la renovación del Consejo General del IEEPCO en el 2014 en donde el PRI impuso al consejero presidente y, todavía, pudo influir en la designación de otros dos consejeros, dejando los otros dos pares al PAN y al PRD.
Y eso podría ocurrir nuevamente ahora pues, insisto, todo el rigor en cada etapa establecida en la convocatoria se desdibuja al momento que las listas de los finalistas pasan por el filtro de los representantes partidistas ante el Consejo General y de sus arreglos cupulares con el aparato burocrático-electoral del INE.
Quizá por eso mismo de la larga lista de aspirantes a relevar a Uriel Pérez García, Nora Hilda Vásquez Urdiales y Elizabeth Bautista un importante sector ya trae por distintas vías el herraje partidista, porque ayer y hoy es la regla no escrita que se sigue imponiendo en el relevo de los consejeros(as) de los órganos electorales.
Twitter: @YescasIsidoro