
El país lleno de fosas y ahorcan a García Harfuch
Este INE se opone en los hechos a las candidaturas independientes pues permite, sólo en el caso de los municipios de muy alta marginación, el empleo de formatos en papel y se niega a autorizarlo para todos los mexicanos…
En la página web del Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación sobre la división de poderes, se puede leer que esta es el:
“Procedimiento de ordenación del poder de autoridad que busca el equilibrio y armonía de fuerzas mediante una serie de pesos y contrapesos. La división tradicional se ha basado en la existencia de tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que se justifican por necesidades funcionales y de mutuo control. Además, en los sistemas democráticos se concibe como un complemento a la regla de la mayoría, ya que gracias a él se protegen mejor las libertades individuales. Los formuladores de la teoría de la división de poderes son John Locke y Charles Louis de Secondat (Montesquieu). Ambos parten de la necesidad de que las decisiones no deben concentrarse, por lo que los órganos del poder han de autocontrolarse a través de un sistema de contrapesos y equilibrios”.
Con lo sucedido en la conmemoración del 15 de septiembre, a la que López Obrador convirtió en otro más de los días del presidente al no invitar a los otros dos poderes que conforman el estado mexicano.
Nos vuelve a mostrar su lado autoritario y su visión de gobierno de un solo hombre (supuestamente legitimado en una elección en el que una solo una cuarta parte de los mexicanos votaron por él). Su idea de democracia borra de un plumazo lo que establece la Constitución desde el establecimiento de la República en 1824 y ratificado en 1917.
“No me vengan con que la división de poderes es la división de poderes”, pareciera decir el presidente, al tiempo que sigue demoliendo nuestra democracia.
Pendenciero como es, López Obrador utiliza la fecha para para insistir en el desprecio por las instituciones, a la vez que insiste en emitir mensajes contradictorios hacia los Estados Unidos.
Extradita a Ovidio y hace desfilar soldados rusos en la parada del 15 de septiembre. Llama poderosamente la atención el silencio colectivo ante estos sucesos. Tal vez ya normalizamos el actuar del presidente, tal vez ya nos resignamos o quizás sólo deseamos que termine su mandato para mostrar nuestro desacuerdo con la transformación que promueve desde la presidencia.
Personalmente creo en la democracia y voy a defenderla.
Perfectible siempre, “La democracia es considerada como una forma de gobierno justa y conveniente para vivir en armonía. En una democracia ideal la participación de la ciudadanía es el factor que materializa los cambios, por lo que es necesario que entre gobernantes y ciudadanos establezcan un diálogo para alcanzar objetivos comunes. En ese sentido, solamente con la participación efectiva, la voluntad, así como con la sinergia entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad la democracia se puede tornar en una realidad ideal”.
Podemos leer en otra de las páginas web del gobierno federal, y no puedo estar más de acuerdo, aunque en los hechos el gobierno contradiga sus postulados.
Nos toca a los ciudadanos que estamos hartos de los partidos políticos ir al rescate de nuestra democracia y luchar por su consolidación.
Yo voy a buscar la presidencia de México como candidato independiente, figura que reconoce la Ley y que permite asegurar que candidatos sin los compromisos de las dirigencias y sin otro interés que el de servir a México, puedan ocupar los cargos de elección popular que en los últimos años repartían las dirigencias partidistas entre sus cuates y sus cuotas.
Para conseguir ser candidato los legisladores (surgidos de los partidos de siempre), impusieron el requisito de un cierto número de apoyos, distinto para cada cargo en disputa, que por su cantidad significan más bien una traba y el INE acabó por imponer un sistema para la captura de apoyos que es otra traba a la aspiración legítima de los ciudadanos por verse representados en el gobierno.
El “nuevo” INE, el que tenemos hoy gracias a la intervención de López Obrador, no solo permite las ilegales campañas anticipadas de MORENA y del Frente Amplio Opositor, sino que se niega a modificar sus criterios para recabar apoyos a los candidatos independientes.
Tal es el caso de la aplicación informática que desarrollaron y que es el único medio permitido para el efecto. Excluyente de entrada al existir sólo para los dos sistemas operativos utilizados por celulares y tabletas con más presencia y por requerir de alguna experiencia en el manejo de los dispositivos, así como en la toma de imágenes, experiencia que pocos tienen, así como de especificaciones técnicas que tienen únicamente dispositivos de gama alta.
Este INE se opone en los hechos a las candidaturas independientes pues permite, sólo en el caso de los municipios de muy alta marginación, el empleo de formatos en papel y se niega a autorizarlo para todos los mexicanos, como si lo hizo en el proceso de revocación de mandato.
Pero no hay obstáculo inquebrantable para quienes queremos vivir en un país más justo, sin la inseguridad que padecemos, con oportunidades para crecer, sin pobreza, con una educación de calidad, ese país que debe ser México pues cuenta con todos los atributos para ser una potencia mundial.
Por eso te pido tu firma de apoyo a mi candidatura independiente y para apoyar a todos los ciudadanos que decidan participar como candidatos independientes en la gran batalla que daremos en el 2024 por rescatar a la democracia y construir juntos el país que heredaremos a las próximas generaciones.