
Rescatan a 11 personas en situación migratoria irregular en Tlacolula
OAXACA, Oax. 20 de junio de 2021.- El Valle de Etla es una de las regiones donde los ritos en torno a la muerte de una persona volvieron a ser una celebración masiva.
La permanencia del semáforo verde permite que haya más personas en un velorio, ya sea en casa o en alguna funeraria, se ofrezcan alimentos y se acompañe al cadáver en un cortejo hasta su tumba.
En el Valle Central, los servicios de salud de Oaxaca han notificado 1908 defunciones, la mayoría después de que el cuerpo ya fue inhumado y en ocasiones, sin seguir los protocolos que establecieron para el tratamiento de cadáveres Covid, pues no siempre están seguros o de acuerdo en que la muerte haya sido por esta causa.
En municipios como la Villa de Etla, Soledad Etla, San Lorenzo Etla, San Pablo Huitzo, Magdalena Apazco, por mencionar algunos, los velorios y sepelios incluso acompañan los rituales con bandas de viento.
El 21 de abril de 2021, los Servicios de Salud modificaron los lineamientos para el manejo del cadáver SarS-CoV-2 y con ello, establecieron el manejo seguro desde su muerte hasta su disposición final, en cementerios y crematorios.
A diferencia de los primeros lineamientos, en los que solo se podía cremar, ahora ya se permite el entierro, lo que en Oaxaca constituye un conjunto de actividades ceremoniales.
La prohibición en 2020 de evitar los velorios, y en su caso, que fueran solo con 10 personas como máximo, ya no es tal con el nuevo protocolo.
En los velorios, rituales tradicionales, en el que familiares, amigos y conocidos se reúnen para dar el último a dios a personas fallecidas, implica la convivencia cercana y en consecuencia el relajamiento de las medidas sanitarias, incluso algunos ya no usan el cubrebocas.