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OAXACA, Oax., 20 de octubre de 2026.- Siete maestras productoras de viche, bebida ancestral del Pacífico colombiano, visitaron Oaxaca para conocer los procesos de elaboración del mezcal e intercambiar experiencias con mujeres que han mantenido viva esta tradición, en un encuentro que puso sobre la mesa los desafíos de comercializar sus productos sin perder su identidad cultural.
Del 12 al 16 de octubre, las visitantes recorrieron palenques, plantaciones de maguey, talleres y espacios de degustación, como parte de la tercera fase del proyecto Sur a Sur: El Viche y el Mezcal en Diálogo, impulsado por Xquenda Artes e Investigación para la Transformación Social y el Centro de Estudios Afrodiaspóricos (CEAF) de la Universidad Icesi, con apoyo de Open Society Foundations.

El intercambio reunió a productoras de Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó, regiones colombianas donde el viche forma parte de la memoria y las prácticas culturales de las comunidades afrodescendientes.
Aunque el mezcal y el viche provienen de materias primas distintas, ambos comparten una historia vinculada con los conocimientos transmitidos entre generaciones, la producción artesanal y las dificultades que enfrentan las mujeres para obtener reconocimiento y mejores condiciones de comercialización.
Durante su estancia, las maestras colombianas conocieron experiencias de productoras oaxaqueñas como Mónica Rey, Ignacia Villafañe, Sósima Olivera, Crystal Galindo y Nayely Juárez, quienes compartieron sus conocimientos sobre elaboración, certificación, identidad de marca y organización familiar.
En el Valle de Etla, las visitantes observaron el proceso de producción del mezcal, desde el cultivo del maguey hasta la destilación, incluida la técnica ancestral con ollas de barro. Posteriormente, en Ejutla de Crespo, recorrieron plantaciones y conocieron el trabajo de un palenque familiar.
Uno de los principales asuntos del encuentro fue la necesidad de que las productoras participen en mejores condiciones dentro de las cadenas comerciales, sin que los procesos de regulación terminen por desplazar a quienes han conservado estos conocimientos.
En ese sentido, el director general de Xquenda Artes, Luis Rosas, señaló que existen 25 años de diferencia entre los procesos de regulación del mezcal mexicano y el viche colombiano, por lo que las experiencias de Oaxaca pueden ayudar a evitar dificultades similares en Colombia.
El intercambio también permitió conocer avances en la formalización del viche. De acuerdo con Lina Lucumí, del CEAF, el organismo acompañó a 108 maestras productoras para obtener su registro sanitario ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA).
“En tres años de ley había tres registros, y en cuatro meses sacamos 108”, destacó.

Sin embargo, las participantes advirtieron que persisten dificultades económicas. Según lo expuesto durante el encuentro, las condiciones tributarias en Colombia pueden reducir los ingresos de las productoras a no más del 20 por ciento del precio final de cada botella.
Para Ana Milena Hurtado Montaño, una de las maestras visitantes, conocer el trabajo de las mezcaleras representó una oportunidad para fortalecer la organización entre las mujeres de su comunidad.
“Me quito el sombrero, porque el trabajo de ustedes es muy duro”, expresó. “Voy con una expectativa inmensa: que las mujeres allá nos organicemos”.
Por su parte, María del Carmen Caicedo Cabrera planteó la posibilidad de establecer una casa del viche que reúna a productoras de los cuatro departamentos del Pacífico colombiano, con el propósito de fortalecer su representación y preservar sus conocimientos.
La visita concluyó el viernes 16 de octubre con la inauguración de Tinta de Agave, una exposición de grabados realizados por artistas oaxaqueños sobre la participación y las luchas de las mujeres en el mundo del mezcal.
También se realizó una Mesa de Saberes, con la participación de especialistas, productoras y representantes de las organizaciones impulsoras, donde se abordaron los vínculos entre regulación, innovación y preservación cultural.
El proyecto comenzó en 2025, cuando cinco maestras mezcaleras de Oaxaca viajaron a Cali, Colombia, para conocer el proceso de elaboración del viche y compartir experiencias con sus productoras.
Entre los resultados de esta colaboración se encuentra la autorización obtenida por la mezcalera oaxaqueña Nayely Juárez para exportar su producto a Colombia.
La iniciativa concluirá en diciembre de 2026 con la presentación de materiales audiovisuales que reunirán testimonios de vicheras y mezcaleras, aunque las organizaciones participantes buscan mantener el intercambio y fortalecer el reconocimiento de las mujeres dentro de ambas actividades productivas.