
Origen, creación y evolución de tribunales y salas de justicia indígena
—Rosy, ¿por qué estás tan pensativa?
—Ay mami, fíjate que en la mañana tuvimos junta de padres de familia y al terminar nos dieron esta circular. Mira, te la voy a leer.
Tomás Martín Tamayo, periodista y amigo, en uno de sus excelentes artículos periodísticos “Oración para meditar”, recoge de una postal la sorprendente oración de un niño, la cual le pareció digna de ser conocida. Literalmente la transcribo de la siguiente manera:
“Señor, esta noche te pido algo especial, quisiera convertirme en un televisor, quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a los miembros de mi familia a mi alrededor. Ser tomado en serio cuando hablo y convertirme en el centro de atención al que todos quieren escuchar, sin interrumpirle ni cuestionarle.
Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona y tener la compañía de mi padre cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo, y que mi madre me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme, y que mis hermanos se peleen para estar conmigo, y que pueda divertir a todos, aunque a veces no les diga nada. Quisiera vivir la sensación de que lo dejan todo para pasar unos momentos a mi lado.
¡Señor, no te pido mucho, sólo vivir lo que vive cualquier televisor!”
Alejo Fernández Pérez
—Ay Rosy, qué buena idea la de la directora de la escuela. Y si en vez de decir televisor lo cambiamos por celular, nos haría reflexionar de la misma forma. Ahora muchos niños no tienen la atención ni la compañía de sus padres. Se la pasan mirando sus mensajes o enviándolos, o viendo las novedades en su Facebook. Llegan de trabajar cansados y se entretienen en su celular en vez de comunicarse con sus niños, los cuales a veces crecen siendo unos desconocidos para ellos.
—Sí mami, es cierto. De hoy en adelante lo voy a hacer a un lado a la hora de la comida. Y si mis hijos me hablan, voy a considerar lo que me dicen como lo más importante para mí. Al regresar del trabajo voy a dialogar con ellos sobre tantas cosas que les han de haber pasado en la escuela: qué aprendieron, qué trato les da su maestra, a qué jugaron con sus compañeritos, si les revisaron la tarea, etcétera.
Y también otra cosa: los voy a acompañar a hacer la tarea, esa es una buena oportunidad para darnos cuenta de cuáles son sus dificultades y poderlos apoyar.
Psicóloga Laura García Rosas
Consultas y sugerencias
Teléfono: 951 244 07 85
Facebook: Apoyo psicológico para todos
Instagram: laura_te_ayuda