
Convocan estudiantes de la UTVCO a respaldar protesta de docentes
La vida me ha permitido conocer las expresiones personales en la forma de ejercer la administración pública de ocho personas que han sido ejecutivos federales sobre todo por sus peculiares características e inclinaciones individuales que la opinión pública ha convertido en su mayoría en chistes, chascarrillos, burlas, escarnios y acomodado una y otra vez versiones sobre todo vilipendiándolos, burlándose de las mil ocurrencias, así como de sus adeptos de ocasión, beneficiarios, comparsas y quienes desde los espacios públicos tanto los denuestan como los ensalzan al menos durante los seis años en que los gobernados los sufren.
Largas e insoportables peroratas en que se convirtieron los informes presidenciales compitiendo quién hablaba más tiempo, las “geniales ocurrencias que sus merolicos repetían grotescamente como aquello de “los gritos de la llorona” para estigmatizar a sus críticos, “en México no hay presos políticos, sino delincuentes comunes”, “ el pri es así poque así somos los mexicanos, solidaridad, “bienestar para tu familia” y no el de ahora, hoy, hoy, para que vivamos mejor, “te lo firmo y te lo cumplo”, primero los pobres, no mentir, no robar no traicionar o el segundo piso de la cuarta transformación.
Sin que sea una exclusividad de los tiempos que vivimos, la negación per se, la transitividad, el no estoy enterada o vamos a investigar se han arraigado en los gobiernos de los tres órdenes y sobre todo en el
federal, de tal manera que si una persona asolea sus piernas en un balcón central del palacio nacional, la
oficina exprofeso difunde con lujo de detalles truqueados la supuesta utilización de inteligencia
artificial lo que quieren que sea visto como una falsedad de la derecha para al final con una mueca
decir que aunque si fue cierto “no hay regla que prohíba hacerlo aunque no es bien visto”, que cuando
es poco probable que ahora no hayan ellos utilizado la inteligencia artificial para “demostrar” que el aeropuerto Felipe ángeles está lleno, pareciera que le pidieron a Jaime Moussan unas fotos de sus alienígenas favoritos espetando en las salas del desierto aeropuerto o negar hasta la ignominia que el derrame de hidrocarburo por cientos de kilómetros en el todavía golfo de México fuera de Pemex y la gobernator de zacatecas Veracruz prefiere ver gotitas y sigue mintiendo.
Como si fuera una tragicomedia salen servidores públicos con caras largas viendo quién se la rifa de ellos para dar la cara, recayendo en el director de la petrolera “del pueblo” la viga para sostener de forma
inaudita que al él no le informaron del derrame los que tenían que hacerlo hasta que con imágenes satelitales que pidió los descubrió cesando a tres mandos medios sin que hasta ahora finquen responsabilidades a las cabezas y a la vez den una disculpa y el reconocimiento que la vehemencia, el coraje y las muecas con que se aseguró una y otra vez que no era un derrame de Pemex fue un ardid solo comparable como sucedió en el sexenio de jolopo en que después de meses en que no podían apagar el incendio en el célebre pozo “Ixtoc”, salió el ejecutivo con una frase memorable que lo bueno era que por la cantidad de nutrientes que tenía el hidrocarburo “los peces se estaban alimentando muy bien”: ¡Hágame usted el refravón cabor!
No sé generoso lector si usted haya escuchado o visto las conferencias cotidianas las “mañoseras” en que los ejecutivos sin el menor cuidado y sobre todo sin sanción alguna por los órganos competentes hoy casi totalmente colonizados, hablan de su partido cuando están utilizando los espacios y los recursos de todas y todos cuando son hechos sancionables el mezclar la acción de gobierno con algún partido político como en múltiples casos que ya se ha hecho costumbre y valga el ejemplo de los últimos cambios de personal de gobierno al partido en el poder y viceversa en que de nueva cuenta la opinión pública ha devenido más en chascarrillos y mofas que en los involucrados se pintan solos dando pie como aquella que en el estertor de su auto suficiencia espetó “deme un ratito para pensarlo, ya la buscaré para poder plantear mi decisión” al “ofrecimiento” para integrarse a su gabinete y tres
doritos después el pópulo dixit, aseguró que si aceptaba al tenor de “no que no tronabas pistolita” del
clamor de las inefables redes sociales. Y para no ser menos en este tan sui géneris clase política en el
poder, el recién nombrado consejero del INE que hasta entonces era director de los talleres gráficos de
gobierno ante las críticas y señalamientos puntuales y puntillosos de no tener experiencia en el sector, se aventó las puntadas de decir que si la tenía porque había sido consejero universitario y que además sabía bastante porque en lo que estuvo en su encargo había impreso una y otra vez las boletas lectorales: ¡Como dijera don Sócrates, solo sé que no se nada!
Gerardo Garfias Ruiz
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