
Las pugnas arancelarias y el efecto Trump
Este domingo se realizó la protesta a la que el Frente Cívico Nacional convocó para que un gesto de la democracia no sea borrado con la conveniencia del atraco democrático.
Habrá quienes digan que los partidos políticos debían dar esta batalla.
Sin embargo, desde mi punto de vista por el tamaño del principio social en riesgo, justo y correcto es que la sociedad sea quien enfrente esta batalla, nuevamente está demostrado que la forma tradicional de hacer política de los partidos, está rebasada.
Las manifestaciones siguen siendo espontáneas. Más allá del calor de los procesos electorales, lo que ha generado irritación en una parte de mexicanos, incluso donde hay gente que votó el 2 de junio por el partido en el poder, no es la serie de errores que el gobierno actual ha tenido, está claro que las malas decisiones para enfrentar la crisis de salud generada por la pandemia no dolió, menos que ahora se sepa que el inquilino de palacio nacional y su familia si fue ron recetados y tratados con el medicamento que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tenía prohibido para el resto de los mexicanos.
Que el salario siga sin alcanzar para la adquisición de la canasta básica o que ya ni decir del sometimiento ante el gobierno norteamericano.
Y nadie se da cuenta de los miles de metros que la violencia va dejando a diario en una suma alegre de números de cadáveres que al gobierno no le interesa queden ignorados porque tienen otros datos.
Quienes se atrevan a leer mis textos, seguro dirán que no es cierto. Que antes estábamos peor. Que en seis años no se pueden remediar tantos males o que la corrupción ya se extinguió en el país.
Así que el pueblo mexicano salió por cuarta vez a decir basta con el atentado a la democracia, viene el trecho más difícil, ese que tiene que ver con defender la libertad porque, en el fondo de eso se trata, del bien más preciado que tienen los pueblos: la libertad.
Más pronto que tarde, muchos de quienes hoy se forman, someten y son socios por tener trabajo para garantizarse “bienestar familiar” se darán cuenta y volverán a compartir las calles con estas causas por un México democrático.