
Emite Quadratín convocatoria a Premio Nacional de Periodismo
Resulta difícil no percatarse de la cotidianidad de los enfrentamientos, polarización y conflictos crecientes en nuestro país en que parecía hasta ahora que en entidades como la nuestra era una constante, en el ámbito federal se han multiplicado y entre otros temas hoy al menos dos temas son expresiones candentes, con la premisa de unificar si no a todos a casi todos en contra de quienes detentan la administración del bien público atrincherándose la discusión y puntos de vista en dos extremos que cada vez se alejan más y más de un posible espacio de diálogo y acercamiento de las posiciones encontradas. Uno de ellos se manifiesta en torno a la propuesta desde el ejecutivo federal sobre lo que han catalogado como “el derecho de audiencias” que entre otras medidas asevera que para velar por la población en materia de comunicación, los medios deben distinguir puntualmente entre lo que clasifican como información comprobable y la opinión de quienes expresan sus puntos de vista públicamente así como contar con un espacio de defensor de las audiencias por medio de comunicación, quedando en el ejecutivo y su dependencia del ramo, la vigilancia y sanción cuando se amerite de no cumplir con la norma propuesta.
El otro tema tienen que ver con la exposición pública en un medio operado con recursos públicos de la actual consejera jurídica de la presidencia de la república de una suerte de listado en que señala a medios de comunicación, comunicadores, líderes de opinión y políticos, así como espacios en las redes a los que clasifica como un sistema articulado para atacar y denostar al grupo en el poder identificándolo en lo que llaman la cuarta transformación en una estrategia en su dicho bastante bien articulada de lo que llaman la ultraderecha y de quienes buscan en su versión “regresar a los tiempos del neoliberalismo y la corrupción”. Listado en que incluyen a quienes han ido catalogando y caracterizando en sus espacios públicos y de algunos medios como sus adversarios inicialmente y luego pasar a señalarlos como traidores y vendepatrias que tiene un antecedente reciente en los últimos ocho años, cuando el expresidente dio a conocer públicamente el número telefónico de una corresponsal de un conocido y prestigiado medio de comunicación internacional que a pregunta expresa de si lo ratificaba y lo volvería a hacer, lo afirmó categóricamente. Sin especular arbitrariamente como una y otra vez el ex presidente afirmó con contundencia y enjundia que si alguien sabe todo es el presidente en turno, por lo que habría que preguntarse si esta lista que ahora llama un análisis del tema la exponente, siendo de tal envergadura, fuera desconocida por la presidente y si alguien aparte de la consejera jurídica se cree como acaba de querer explicar que no es una lista como sus adversarios están manejando sino una exposición de lo que consideran es una conjura perfectamente arreglada por sus enemigos y acechantes.
Como si algo faltara, ahora mismo se agrega otro escándalo manejado por no pocos medios, tanto los afines como lo que ellos califican de enemigos, que es la revocación de la visa norteamericana para el controvertido secretario de organización del partido oficial y sobre todo conocido ampliamente además de sus controversias públicas por ser un hijo del guía moral del partido en el poder y por lo que ha y han manejado su heredero más circunspecto por conservar el poder sobre todo para el 2030. En una inusual y sorprendente reacción del defenestrado personaje para poder ingresar a el vecino país del norte, dirige una misiva al mismo hombre naranja como si el ser vástago de su padre lo habilita en automático en interlocutor directo de una mandatario extranjero independientemente del rechazo masivo del energúmeno que por segundo periodo es presidente de los Estados Unidos y que aunque están más que señalados algunos de los gobernadores en funciones por el partido en el poder que “haiga sido como haiga sido” el clásico dixit, fueron electos por el sufragio de la mayoría que votó por ellos, hasta ahora no han emitido alguna posición ya no diga estimado elector hacia el presidente de los EU sino que en no pocos casos se han vuelto informantes de esa potencia sobre el narco y sus aliados gobernantes y políticos mexicanos, tratando de lograr algunas consideraciones y atenuantes de acuerdo a la legislación norteamericana en tanto testigos cooperantes.
Sin ser mala leche y sin dar crédito total a lo que cada vez se vuelve más una práctica del ejecutivo federal, tengo algunas sugerencias modestas para cambiar nombres ya entrados en gastos de nomenclaturas y conceptos heredados del español y darle su nominación populista en el auge del neo nacionalismo revolucionario, va de retro: ¡Nicuanlatok amo tech por no enchinchen!; Xolopitotl por ignorancia e idiotez; Tlacihque por chupa sangre y eliminar de nuestra conversación vocablos como Santiago, Diego, castellano, zaguán, Guadalajara, Veracruz, Alvarado, Guadalupe y sobre todo no Jodan!
Gerardo Garfias Ruiz [email protected]