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Xochitlalyocan, jardín que resguarda la memoria verde de México
Oaxaca, Oax. 23 de agosto de 2013 (Quadratín).- La adolescente prepara una mamila en una banca del centro de la ciudad.
Luz blanca se agita sobre el hierro verde. Llanto de niño en brazos. A su lado pasa una joven en franco diálogo con un perro diminuto. El hombre de la marimba pide cooperación entre los parroquianos.
Mediodía en el bar jardín.
El vuelo limpio de las palomas es verde. Un hombre cruza la explanada con una escalera al hombro, espanta a la mala suerte de su cabeza. Los jóvenes salen de misa de catedral.
Caminan las mujeres decididas con el rostro oculto de intenciones tras amplias gafas oscuras. Miradas de ida y vuelta.
Miradas.
La camioneta blanca municipal obstruye el paso de los ciclistas, realiza obra de mantenimiento. El gobierno irrumpe gris en lo cotidiano.
Un hombre pasa y deja en mi mesa un libro de poemas, quédatelo me dice mientras se marcha a toda prisa. La melodía popular atraviesa el aire, se deposita en el balcón de la autoridad.
La marcha de cabezas cansadas atraviesa el zócalo en medio de arengas contra el gobierno. Un dirigente sindical toma el micrófono e incita a la gente a dar muerte a pedradas a los vende patria, los corruptos políticos.
El niño en brazos llora para pedir a su madre la mamila.