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¿Lealtad a quién?
Oaxaca, Oax., 05 de julio del 2011(Quadratín).- Este lunes se escucharon todas las voces de los medios impresos y electrónicos de este país, sobre los efectos de los resultados de las elecciones del pasado domingo 3 de julio en tres estados de la república, en especial el estado de México.
La mayoría coincide en que el ganador indiscutible, véasele como se quiera y desde donde quiera, es Enrique Peña Nieto.
Para muchos, con estos resultados, pierde Andrés Manuel López Obrador al considerarlo el responsable de aniquilar el futuro de la alianza opositora, pero al mismo tiempo, que gana Marcelo Ebrard impulsor de esta alianza, considerando que su visión política era la correcta.
Donde sí todos coinciden, es que el PAN es el gran perdedor de este pasado proceso.
Entonces la pregunta es: ¿Por qué se interrumpió la tendencia aliancista? Que trajo como consecuencias triunfos electorales para quitarle el poder al PRI de tantos años, en estos estados como el nuestro.
No se olviden, como los priistas mantuvieron el discurso en contra de las alianzas, considerándolas anti natura y casi, casi hasta infernales, por la simple razón de que no les convenía, y en la política electoral, lo que no conviene se descalifica, una y otra vez, hasta hacer referencia a los principios de coherencia humana, social, política e ideológica.
Mi tesis, sigue vigente, la única forma de quitarle el poder al PRI en muchos estados de la república es solamente a través de una alianza opositora.
Una alianza opositora, no es un pacto diabólico para ostentar el poder, los demócratas deben saber que en es una forma reconocerse en la diversidad de ideas, pero con intereses comunes, para el caso de nuestro estado, fue lo que nos unió mayoritariamente. Votamos básicamente en contra de la corrupción y el autoritarismo, porque si bien, para muchos no los convencían los partidos y sus candidatos, el propio Gabino Cué, si existió una razón de cambio y de esperanza.
Pero como siempre, no queremos enfrenar nuestra realidad política como nación, por lo que nos es más cómodo justificarnos, de ahí que, se dijo en voz de perredistas y algunos panistas frases como: en Oaxaca las alianzas prosperan porque son anti caciquiles, lo de Oaxaca es punto y aparte, no estamos de acuerdo pero respetamos las decisiones de los oaxaqueños.
Puras patrañas, no cabe duda que siempre será más fuerte el interés personal que el interés común, pues acaso los mexiquenses no viven situaciones políticas, económicas y sociales como las que vivía Oaxaca, claro que sí.
Porque no han avanzado las reformas en el congreso federal, por lo mismo, sólo se ve quién gana y quién pierde como partido y como aspirantes a algún cargo, pero no como sociedad.
No cabe duda que tenemos que revisar el comportamiento de los partidos políticos y el de nuestros políticos, pues el poder es de los ciudadanos y no estamos avanzando como debiéramos.
Los mexiquenses que soñaron con un gobierno diferente y con una esperanza de cambio, seguirán soñando, sólo porque unos hombres de la política, no fueron sensibles de sus sentimientos de cambio como sociedad, y no supieron y quisieron, anteponer sus intereses personales a los de los ciudadanos que no tienen partido.
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