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El trasfondo del fondo en crisis de relaciones con EU
-Experiencia latinoamericana
-Ha hecho falta en las propuestas de reformas
Oaxaca, Oax. 16 de noviembre de 2012 (Quadratín).-De las tres formas más conocidas de organización política: federaciones, estados unitarios y confederaciones, hemos escogido el Federalismo como la mejor forma de Gobierno, donde se funden dos soberanías, la de la Nación y la de las Entidades Federativas (EF), pero en una relación de iguales. Tenemos tres órdenes, no niveles, de Gobierno federal, estatal y municipal, o en la jerga latinoamericana, central, subnacional y local-, y desde 1980 contamos con un Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, el cual surge para armonizar la política tributaria, simplificar el sistema impositivo nacional, eliminando cerca de 400 impuestos locales o federales, acabando con la doble o múltiple tributación y a través de la coordinación intergubernamental, hacer eficiente la administración tributaria, centralizando el cobro de los impuestos, pero estableciendo la figura de la colaboración administrativa y establecimiento un sistema de transferencias no condicionadas, esto es las participaciones, recursos de libre disposición, recursos propios, fiscalizados por los Congresos locales, que hoy ascienden a un poco más del 22.5 % de la recaudación participable (RFP).La descentralización debería ir aparejada al concepto de federalismo pero no sucede así: hay países federales centralizados y unitarios con cierto grado de descentralización.
Existe particularmente en México una fuerte concentración de los ingresos tributarios. No hay una vinculación entre la asignación de fuentes impositivas, ni incentivos para hacer más eficiente el esfuerzo recaudatorio local, las responsabilidades de gasto transferidas y un manejo eficiente y transparente de la deuda.
Una descentralización eficiente, con responsabilidades compartidas y una coordinación intergubernamental fuerte, son requisitos básicos para la modernización de las haciendas públicas locales. Por ello la descentralización debería ser un objetivo claro que en el entorno de las reformas económicas, como la fiscal.
En México, al igual que en América Latina, las facultades tributarias de los gobiernos subnacionales y locales son limitadas, hay una concentración en el gobierno central de las fuentes tributarias más importantes, el potencial recaudatorio de los impuestos que administran es reducido, pero también los gobiernos locales no aprovechan con eficacia el potencial recaudatorio de sus limitadas facultades impositivas
Además, igual también que en la Región, las transferencias no condicionadas, tienen una alta volatilidad -dependen en parte importante de los ingresos petroleros, por su peso en la composición de la recaudación participable- , faltan incentivos o mecanismos para fomentar la corresponsabilidad fiscal, la transparencia y la rendición de cuentas.
Para fortalecer los ingresos de las entidades federativas, además de la revisión de la distribución de competencias, ellas deben mejorar sustancialmente la administración de las potestades que ya tienen, cuya eficacia es muy asimétrica. La dependencia de las transferencias rebasa el 95 %, excepto en el DF que llega a la mitad.
Para superar lo anterior, en la experiencia latinoamericana se han ensayado varías opciones, como la aplicación de sobre tasas en los principales impuestos coordinados, nuevas facultades tributarias, o recuperación de algunas, sin que se traduzca en un incremento de la carga fiscal de los contribuyentes.
Optimizar las fortalezas financieras locales, potenciando los impuestos locales, con mecanismos de mejora inmediatos, como la modernización administrativa, creando Sistemas Estatales de Administración Tributaria acotados sólo a eso, nuevos modelos de recaudación y mecanismos de colaboración administrativa estado municipio. Pensar en un Catastro Nacional o una Coordinación Nacional de Catastro, avanzar en la modernización de los mismos y a su integración con el Registro Publico de la Propiedad. En algunos casos, a través de la Colaboración Administrativa, las Entidades Federativas pueden recaudar directamente el predial. Estamos muy debajo de su potencial recaudatorio.
Por ello la solución para avanzar, son la descentralización y la colaboración gubernamental, con el cobijo del Federalismo Fiscal.
*Auditor Especial del Gasto Federalizado en la ASF. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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