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México y la semana aquimichú
Oaxaca, Oax. 26 de agosto de 2013 (Quadratín).- En México existe una fuerte concentración del potencial recaudatorio de los impuestos nacionales en el orden central, derivado de la suspensión por cuestiones de coordinación intergubernamental, de los impuestos concurrentes que sólo los administra el orden central que a cambio participa de su recaudación a los otros ordenes de gobierno, dicha concentración es la más alta en la OCDE.
Para crecer es reconocida la importancia del fortalecimiento de las facultades y de la administración tributaria de los ingresos propios de los gobiernos subnacionales. Por lo anterior, resulta interesante conocer un trabajo de la OCDE, ya comentado en este espacio, reseñado por Ramón Castañeda Ortega, este es Reformando el Federalismo Fiscal y Gobierno Local: más allá del juego de suma cero, un trabajo de comparación enfocada de reformas al Federalismo Fiscal de 10 países miembros de esta organización.: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Italia Portugal, España y Suiza. En el resumen se destaca que hay una asimetría en el poder tributario de los gobiernos subnacionales de los países miembros de la OCDE, que va desde casi el 16 % del PIB de Suiza, el 15 % de Canadá y un poco más del 11 % de Dinamarca, que contrasta con los porcentajes cercanos al 1 % de México, República Checa y de Grecia.
Cita el economista de INDETEC que, que los actores principales de las reformas en las relaciones fiscales son los niveles de gobierno y los intereses son los de los gobiernos individuales, así como que las reformas al federalismo fiscal y a los gobiernos locales se pueden concebir como una mezcla de reformas estructurales que incluyan reformas tributarias y a la administración publica, las cuales se pueden analizar mediante un cuadro de referencia de la economía publica. también que las reformas al federalismo fiscal tienden a ser un juego de suma-cero en el corto plazo, cuando un nivel de gobierno o grupos de gobierno subnacionales perderán mientras otro nivel de gobierno ganarán.
Como resultado estas reformas se ven afectadas por un fuerte sesgo al status-quo Lo que pasa al intentar incrementar por ejemplo, los montos de las transferencias de un orden a otro, o cambios en las fórmulas de distribución de recursos de las transferencias, condicionadas o no condicionadas, a los gobiernos subnacionales y locales. La meta ha sido siempre romper la suma cero y esto sólo se logra con la redistribución de potestades tributarias, que permita logros en el esfuerzo recaudatorio local y por supuesto las diferencias estructurales en la economía. Siempre habrá mecanismos compensatorios.
Por otra parte en el proyecto de Teresa Ter-Minassian en el BID sobre Porque y como fortalecer los recursos propios de los gobiernos subnacionales en América Latina, Teresa se cuestiona respecto a la eficiencia en el aprovechamiento del potencial recaudatorio de los impuestos propios, así como su caracterización en términos de eficacia y equidad respecto a los elementos tributarios para sustituir o complementar los impuestos subnacionales existente.
Algunas reflexiones preliminares a nivel regional, destacan la menor dependencia de los gobiernos locales de las transferencias, que la de los gobiernos subnacionales. Esto sucede en México, donde los municipios dependen menos que las entidades federativas, de las transferencias federales.
Las facultades tributarias de los gobiernos subnacionales o regionales, tienen bajo potencial recaudatorio, como sucede en nuestro País, donde a pesar de lo anterior existen asimetrías entre un mismo orden de gobierno, en el aprovechamiento de las potestades locales, esto es algunos tienen mejor administración tributaria que otros y mayor interés fiscal, que va empatado con la transparencia y rendición de cuentas.
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Foto: Archivo