OAXACA, Oax. 12 de septiembre de 2013 (Quadratín).- El titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo, dio a conocer que a la fecha tiene documentados siete casos de infanticidio, situación que consideró como grave.

Al emitir un pronunciamiento en contra de la creciente violencia hacia los menores de edad, luego del asesinato de un pequeño de 10 años en Santiago Amoltepec el pasado martes, alertó también de los riesgos de violencia en ese municipio de la Sierra Sur.

“De no atenderse la complicada situación de violencia, social y política, podría convertirse en otro Acteal, hay grupos armados y no son guardias comunitarias”, dijo sobre Amoltepec.

Durante la sesión pública con los consejeros ciudadanos del organismo, efectuada este jueves, convocó a la sociedad a que con responsabilidad y valor cívico, se denuncie cualquier tipo de violencia que sufran las personas por su condición de vulnerabilidad.

“En 2013, en el estado se ha venido dando una situación grave de violencia que afecta principalmente a la niñez, desde maltrato infantil, violencia intrafamiliar escolar, abuso, trata de personas e infanticidios”, señaló.

Expuso los casos de crímenes en contra de menores de edad, ocurridos el 22 de marzo en Huajuapan de León, el 29 de marzo en Santa María Temaxcaltepec, el 2 de mayo en la agencia de Pueblo Nuevo, en a capital; el 3 de junio en Loma Bonito; el 19 de junio en la ciudad de Oaxaca, el 5 de junio en Santo Domingo Nuxaa y el 10 de septiembre en Amoltepec

Dijo que estos hechos son consecuencia de prácticas discriminatorias, como el trabajo obligatorio, el casamiento forzado a temprana edad, la intolerancia religiosa o simplemente homicidio, “mismas que son ignoradas por la sociedad y solapadas por el Estado”.

El Ombudsman oaxaqueño agregó que esta incidencia frecuente “nos deja avizorar un horizonte bastante oscuro e inhumano, que obliga a la Defensoría a actuar enérgica y decididamente para obliga a todas las instituciones a tomar medidas preventivas y positivas especiales”.

Condenó el crimen en contra de Jonathan Santos Girón, de 10 años, que recibió un impacto de bala en cabeza, y demandó a las autoridades que investiguen y castiguen este delito.

Explicó que conoció al menor originario de Amoltepec, quien ya vivía una situación familiar complicada, debido a que su padre estuvo encarcelado en Ixcotel, acusado de otros delitos, en tanto que su madre se tuvo que trasladar a la capital para estar al pendiente del proceso.

Comentó también de la grave situación que se vive en ese municipio, que recibe anualmente 40 millones de pesos pero que no se refleja en obras ni bienestar para los ciudadanos.

“Veo indignación social por el acontecimiento y me preocupa que están corriendo los nueve días, como acostumbra el pueblo para honrar a sus muertos, pero qué va a pasar después”, señalo.

“El aumento de  crímenes contra la niñez y los recientes asesinatos de Herón Sixto López, Aturo Pimentel Salas y el diputado Hugo Everardo Hernández Guzmán nos confirma que el Estado está fallando en su responsabilidad de garantizar el ejercicio de los derechos más elementales de sus pobladores”, concluye la Defensoría.