Oaxaca, Oax. 11 de enero de 2009 (Quadratín).- Para el arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, este 2009 es un año de austeridad y trabajo, el cual exige revisión y cambios profundos en educación, la política y la familia.
En conferencia de prensa, dijo que el gobierno estatal así como el municipal deben incluirse en el plan anticrisis presentado por el gobierno federal, e incluso mejorarlo o adecuarlo a la sociedad oaxaqueña.
En esta problemática económica, rechazó posturas que sólo sirven de desahogo, como son las quejas o llamados que realizan los diferentes grupos sociales.
Chávez Botello precisó que las propuestas deben estar sustentadas por los intelectuales, que pueden ayudar en el rumbo económico y social, pero con seriedad.
Además, dijo, deben participar peritos en los gastos económicos que puedan dar una respuesta real sobre qué sucede en el empleo, la ocupación y demás indicadores, en la situación económica de cada familia.
La postura de la iglesia católica a través del Arzobispo es que las autoridades de todos los niveles deben garantizar la obra regional y que se favorezca a los que habitan en ellos.
Hizo un llamado a todos los sectores a que sean coherentes en lo que piden de los otros, que hagan su parte.
“Este es un llamado a la coherencia, a la verdad, ya que dijo, austeridad significa reducir el costo en los gastos y no debe verse con miedo”, expresó.