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Comunicación, clave para la legitimidad del Poder Judicial: Lupita Thomas
Oaxaca, Oax. 17 de enero de 2011 (Quadratpin).- En 2010, la importancia de las brigadas de Protección a la Infraestructura y Atención a Emergencias (PIAE), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue en especial evidente, debido a que con su apoyo se previnieron y enfrentaron situaciones de emergencia, ante un año que se colocó como el segundo de mayor nivel desde 1941, sólo superado por 1958, debido a que se registró 30 por ciento más lluvia que el promedio histórico nacional para ese periodo, que es de 720 milímetros , informó Jose Luis Luege Tamargo, Director General de la dependencia.
Durante la ceremonia de XXII Aniversario de la Conagua, en la que se hizo un homenaje a las brigadas conocidas como PIAEs, Luege Tamargo detalló que en julio se rompió el récord en precipitación acumulada, ya que fue de 244.2 milímetros, es decir, muy por arriba del promedio para ese mes, que es de 140.5 milímetros; por lo que se vivieron situaciones extraordinarias en las que estas brigadas estuvieron en la línea de fuego, al frente, con decisión y valor. Eso es digno de reconocerse. Están siempre en los lugares y tiempos más críticos, muchas veces durante varios días, semanas o meses.
Como ejemplos mencionó las lluvias atípicas de enero y febrero que afectaron a más de 19 entidades del país, particularmente el Distrito Federal, el Estado de México y Michoacán; y en la temporada de lluvias, ciclones como Alex, Georgette, Karl y Matthew, los cuales, aunque evidenciaron la gran vulnerabilidad del país, provocaron menos afectaciones y pérdidas de vidas humanas que en años anteriores, gracias a la planeación, las obras de protección y la atención de las brigadas PIAEs.
Señaló que las precipitaciones de 2010 fueron tales, que el número de municipios con declaratorias de emergencias se incrementó más del doble, pues pasaron de 110 en 2009 a 367 en 2010. Al mismo tiempo, los municipios con declaratoria de Desastre Natural casi se cuadruplicaron, ya que en 2009 fueron 118, y en 2010 llegaron a 586.
Para evitar que este incremento continúe, consideró necesario fortalecer aún más el rubro de prevención, pues la vulnerabilidad nacional está en aumento debido al crecimiento urbano desordenado y la invasión de zonas naturalmente inundables, como pantanos, lagos y cauces de ríos, entre otras consideradas de riesgo.
El titular de la Conagua destacó que ante esta vulnerabilidad, las PIAEs son una parte fundamental en la atención de inundaciones, desbordamiento de ríos, terremotos, y otras situaciones donde se registran daños a la infraestructura hidráulica, debido a que sus integrantes contribuyen, primordialmente, al restablecimiento de las condiciones de vida y de los servicios de agua potable y saneamiento para la población durante las emergencias.
En los 18 Centros Regionales de Atención de Emergencias (CRAE) de la Conagua, distribuidos en el territorio nacional, las brigadas de PIAE cuentan con diversos equipos especializados de bombeo, para suministro de agua potable y de transporte para carga pesada, entre otros, que les permiten brindar la ayuda para el restablecimiento de servicios o recuperación de las condiciones óptimas de vida, señaló Antonio Dávila Capiterucho, Gerente de Protección a la Infraestructura y Atención de Emergencias.
Detalló que las actividades más visibles de estas brigadas se realizan durante la temporada de ciclones tropicales, sin embargo, de manera previa al inicio de la temporada de lluvias, las brigadas de PIAE desarrollan planes de trabajo y se preparan de manera exhaustiva para que los más de mil 500 equipos con que cuentan se encuentren en buenas condiciones y listos para atender cualquier emergencia.
Ante un fenómeno hidrometeoro lógico, el personal de PIAE, regional y estatal, conforma las brigadas que de inmediato se integran a los grupos interinstitucionales federales, estatales y municipales, para participar en diversas actividades. Ante la evidencia de un ciclón, se moviliza el personal y equipo necesario, de acuerdo al nivel de riesgo, al lugar de posible impacto, donde se instalan y esperan la llegada del fenómeno natural.
Tras el paso de un ciclón, visitan las poblaciones afectadas para diagnosticar y evaluar los daños a la infraestructura de los sistemas de agua potable y drenaje; así como las necesidades de saneamiento y desalojo de agua. Asimismo se toman las medidas necesarias para garantizar de inmediato el suministro de agua desinfectada y potable a hospitales, centros de salud y albergues, por medio de equipo especializado.
Agregó que cuando se presentan inundaciones en ciudades y poblaciones, instalan y operan el equipo de bombeo necesario para desalojar el agua anegada. En caso de avenidas extraordinarias en los ríos o arroyos, diagnostican y evalúan los daños sufridos en las obras de protección. Una vez terminadas estas actividades, las PIAEs, en coordinación con las Secretarias de Salud federal y estatal, colaboran en las labores de saneamiento básico.
En contraste, cuando se presentan sequías en las áreas agrícolas de zonas de Riego, la Gerencia de PIAE instala y opera los equipos de bombeo para proporcionar el servicio de riego a los cultivos en pie.
En la parte fundamentalmente técnica, dicha área emite las recomendaciones correspondientes y las envía a los organismos operadores y responsables de protección civil para que se refuercen y rehabiliten las obras necesarias para proteger a las poblaciones contra inundaciones.
Luego de que brigadistas narraran sus experiencias y recibieran reconocimientos, Luege Tamargo informó que esta administración trabaja en el fortalecimiento de este grupo de ayuda, con el fin de que esté mejor equipado y se fortalezca, como lo hace la Conagua, pues afirmó que factores como el cambio climático, exigen instituciones con proyectos estratégicos como la Agenda del Agua 2030, una política hídrica de largo plazo enfocada a alcanzar la sustentabilidad hídrica nacional y, sobretodo, a prevenir graves daños y garantizar el acceso al recurso para las futuras generaciones.