México, D.F., 8 de diciembre de 2009 (Comunicado).- Por conducto de su dirigente nacional, senador Luis Maldonado Venegas, Convergencia ratificó hoy, con el PRD y el PT, los compromisos asumidos en la reconstrucción de una alianza de fuerzas de izquierda y progresistas, denominada DIA: Diálogo para la reconstrucción de México.
Así, Convergencia, como partido socialdemócrata, hace suyos los temas de interés ciudadano: reactivación económica, inseguridad, desempleo, corrupción, Estado laico, derechos humanos, ecología y discriminación, entre otros.
Maldonado Venegas intervino en la conferencia de prensa, efectuada en un hotel de la ciudad de México, en la que Manuel Camacho Solís, coordinador de este reagrupamiento de fuerzas políticas, dio a conocer lo que llamó “primeras decisiones hacia la unidad progresista”.
El presidente del CEN de Convergencia manifestó que del método que se implemente en el seno de esta incipiente alianza, derivará una plataforma común.
El primer paso, agregó, es participar juntos en la elección de gobernador del año próximo en Oaxaca. El candidato surgirá de una encuesta que se encargará esta misma semana a una empresa especializada.
“La voluntad política se está traduciendo en hechos”, enfatizó el senador Maldonado.
Manuel Camacho leyó un documento dividido en diagnóstico, estrategia y decisiones,
Por su importancia, anexamos el texto íntegro.
Las primeras decisiones hacia la unidad progresista
Dijimos que la izquierda y las fuerzas progresistas buscaríamos avanzar hacia la unidad. Queremos compartir con ustedes el diagnóstico, la estrategia y las primeras decisiones a las que hemos llegado.
Diagnóstico
En la adversa coyuntura de la post-elección de 2006, la creación del FAP contribuyó a canalizar la inconformidad social por vías institucionales y fue el vehículo para mantener la unidad.
Sin embargo, la unidad del PRD, PT y Convergencia se perdió desde las primeras elecciones locales, la reforma electoral, la elección interna del PRD y la presencia dividida en las últimas elecciones federales.
Los tres partidos reconocen que la división tuvo un alto costo electoral. Los ciudadanos quieren vernos unidos, porque el sentido común les dice que sólo así se puede competir y ganar.
Pero no se trata de regresar al pasado inmediato. Las condiciones políticas de México han cambiado. Ha crecido la inconformidad. La coalición gobernante ha fracasado y no tiene proyecto.
En los últimos tres meses han ocurrido: un rechazo generalizado a los impuestos; una caída en el apoyo al gobierno y la intención de votos a favor del PAN; y una creciente preocupación por la situación social y la polarización.
El FAP agotó su vigencia. Se requiere de una nueva estrategia.
Estrategia
La nueva estrategia obliga a convenir otra agenda, incluir a otros protagonistas, abrir un diálogo verdadero con la sociedad y renovar los métodos de organización y comunicación.
Las elecciones estatales de 2010 serán fundamentales para revertir la tendencia declinante de la izquierda y las fuerzas progresistas. Existe la oportunidad de colocarse, en meses, en una posición competitiva. Nuestra estrategia electoral caminará sobre dos rieles. Uno, concentrarnos en los estados donde gobierna la izquierda y en aquellos donde podemos ser competitivos. Dos, levantar la votación en las otras elecciones.
La unidad de los tres partidos nos da un piso electoral de 18%. La oportunidad de crecimiento está en:
Ofrecer una salida a los damnificados de la crisis;
Volvernos a vincular con el voto de las clases medias que han luchado por el cambio y también están golpeadas por la crisis;
Acercarnos al voto de los jóvenes.
Nuestro reto es construir la unidad de las izquierdas y las franjas progresistas, desde la izquierda social a la socialdemócrata; también con los electores que no han votado por nosotros hasta ahora, pero que saben que se necesita un proyecto y un cambio de rumbo. Con la mayoría de ellos, de nuestro lado, podremos competir y ganar; sin ellos, iríamos a la derrota.
Nos proponemos iniciar un diálogo con la sociedad para formular una alternativa progresista: un diálogo para reconstruir a México.
Nuestra carta más fuerte es que nosotros sí creemos en el diálogo y por lo tanto estamos dispuestos a escuchar. Lo haremos sin exclusiones.
Dialogaremos con quienes simpatizan con nuestra causa pero se han alejado de los partidos y, también, con quienes no han votado por la izquierda pero ya se convencieron de que los gobiernos del PAN no tienen respuestas y que los gobiernos del PRI no pueden ofrecerle a la Nación una nueva visión y una estrategia de desarrollo incluyente.
En 2010 organizaremos un diálogo nacional con la sociedad. El Estado debe estar al servicio de la sociedad.
Dialogaremos con los excluidos, con los trabajadores, con los campesinos, con los damnificados de la crisis; también con los empresarios, los medios, los intelectuales, los profesionistas y la comunidad científica. Dialogaremos, desde luego, con las clases medias y los jóvenes.
Aprovecharemos todos los espacios a nuestro alcance. Llevaremos a cabo un trabajo riguroso de integración que permita formular una alternativa convincente y responsable. Convocaremos a una Convención de ciudadanos, a realizarse el 20 de noviembre de 2010. Esa Convención -en donde estarán presentes las fuerzas progresistas y los líderes con mayor peso social y de opinión- será la que defina el programa con el cual competirán las fuerzas progresistas, unidas, en las elecciones presidenciales de 2012.
Decisiones
El PRD, el PT y Convergencia responden a sus electores que les reclaman haberse dividido y debilitado su capacidad competitiva, con las decisiones siguientes:
Para las elecciones de 2012, los tres partidos irán unidos y postularán a un solo candidato a la presidencia.
Para las elecciones locales de 2010 y 2011, el criterio que se definió es que haya alianza en los estados gobernados por la izquierda y en aquellos donde existen posibilidades de competencia. Nos proponemos renovar los métodos de organización y comunicación. El primer estado donde se conviene la unidad es para competir en Oaxaca.
Para resolver las diferencias en la selección de los candidatos se dará prioridad al método de las encuestas, para así contar con un instrumento objetivo de medición que permita reconocer a los candidatos que estén mejor posicionados.
Durante 2010 se realizará un diálogo con la sociedad para definir las orientaciones y las políticas que permitan construir el programa con el que se competirá en 2012. El objetivo es arribar a un proyecto nacional convincente y viable, a una alternativa progresista. El programa será sometido a la consideración de una Convención donde participen las fuerzas políticas y ciudadanos con la más alta representación social y peso en la opinión pública, comprometidos con un cambio verdadero. Para arribar a la Convención se realizarán convenciones regionales y reuniones temáticas. El programa que apruebe la Convención será el que sostendrá el candidato a presidente de la alianza.
Abriremos el diálogo con todos. Con los nuestros, pero también con quienes piensan diferente, incluyendo a los grandes empresarios y los medios de comunicación, con quienes nos proponemos llegar a una convivencia civilizada.
La nueva identidad que adoptamos corresponde a nuestra decisión de unir fuerzas, renovar nuestros métodos de organización y comunicación, dialogar con la sociedad y construir una alternativa progresista, es:
DIA
Diálogo para la reconstrucción de México
DIA logra la identificación con cambio, diálogo, esperanza, alegría. Reconstrucción de México se asocia al concepto de inclusión, compromiso con los temas de interés ciudadano (reactivación económica, inseguridad, desempleo, corrupción, Estado laico, derechos humanos, ecología, discriminación); con la determinación de renovar y empezar de nuevo.
Nuestra denominación es una convocatoria para la participación ciudadana; es de interés de todos y es incluyente. Los objetivos de la alianza son escuchar a la sociedad, proponer ideas y lograr un cambio en el país.
Esa es la identidad, porque la reconstrucción de México empieza por el diálogo.
Participaron en la conferencia de prensa, además del dirigente de Convergencia y del Lic. Manuel Camacho Solís, el presidente del PRD, Jesús Ortega; Ricardo Cantú, de la dirección nacional del PT y Alejandro Encinas, coordinador de la bancada perredista en la Cámara de Diputados, entre otros dirigentes.
UN NUEVO RUMBO PARA LA NACIÓN
EL COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL