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Oaxaca, Oax. 29 de junio 2012 (Quadratín).- Este viernes, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, Capítulo Oaxaca (Amedi Oaxaca), presenta en este momento en el Paraninfo de la Facultad de Derecho-UABJO, su informe sobre el supuesto monitoreo de medios durante el proceso electoral 2012.
Escribo supuesto con toda intención. Revisando el contenido puedo notar que es un ejercicio con características muy modestas, de dichos elementales, que no cumple con la rigurosidad del análisis de la cobertura de medios durante una jornada electoral y menos de un monitoreo.
Noté, por ejemplo, que el tema de género es abordado desde una perspectiva totalmente distorsionada para el análisis de medios. O que llaman ciberperiódicos a todos los medios digitales que incluyeron en su muestra, es decir, no saben distinguir las diferencias entre uno y otro medio.
Puedo decir que como intento, quizá como ejercicio escolar, puede ser pasable. Sin embargo, no es, de ningún modo, un estudio serio ni que deba ser considerado una verdad absoluta.
Preciso: como representante de un medio de comunicación siempre he sido abierta a la crítica, he mostrado disposición de ser observada por distintas instancias, incluso a la misma Amedi Oaxaca se le ha abierto la puerta de Quadratín para que pueda indagar lo que sucede al interior, sin que esto sea una obligación del medio y sin que sea un derecho de la Amedi Oaxaca la intromisión en la vida interna de los medios.
Nada tengo qué ocultar, nada tengo qué esconder. Mas no estaré de acuerdo jamás con ese ataque sistemático que los integrantes de este grupo han iniciado en mi contra y del medio que represento en Oaxaca. Menos, mucho menos, cuando éste se basa en una revisión parcial del medio y con argumentos de fantasía dignas de elogio para quien gusta de las lecturas de ficción.
Cuando hace esto, la Amedi Oaxaca atenta contra mi trabajo periodístico, confunde libertad de expresión con libertinaje, ya que en vez de argumentos incurre en insultos, señalamientos a priori y conjeturas desde su propia visión.
Este grupo ha sido beneficiario en Oaxaca de diversos espacios y cargos públicos, desde donde me daré el derecho de también conjeturar han estado propiciando esta embestida en contra de comunicadores que difieren de sus posturas y en contra de medios que consideran representantes del autoritarismo del pasado.
Es su verdad, misma que no comparto. Jamás, reitero, jamás aceptaré que se me etiquete como representante de un gobierno como el de Ulises Ruiz Ortiz. De ahí parto para que sus argumentos, que presentaron esta tarde, tengan total invalidez y aquí algunas razones: Contrario a lo que se me critica, puedo decir que la presidenta de la Amedi Oaxaca, Magdalena López Rocha, sí colaboró con el gobierno de Ulises Ruiz.
Los testimonios de su paso por el Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO), en el período del gobierno que ahora desconocen, están impresos, son públicos. Como públicos son los errores escritos en el libro Desigualdad laboral y segregación ocupacional: periodistas en Oaxaca (Oaxaca, Carteles Editores, 2009), una publicación que me hace dudar de su capacidad y rigurosidad para la investigación.
Actualmente, Magdalena López Rocha es coordinadora de la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación, del Instituto de Estudios Superiores de Oaxaca (IESO), centro educativo que ha servido para impulsar las actividades de la Amedi Oaxaca.
Puedo decir que Amira Azucena Cruz Ramírez, jefa de la Unidad de Comunicación y Difusión en el Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública, llegó a este cargo en el período de gobierno de Ulises Ruiz Ortiz. Y que colaboró, según lo manifiesta ella misma, en el diario Despertar, vinculado al ex gobernador Ulises Ruiz.
Otra de sus integrantes, Jacqueline Susana Flores Gutiérrez, es funcionaria del actual gobierno. Desconozco sus funciones como vocera en la Secretaría de Administración, pero a mi entender no es congruente que una comunicadora institucional contribuya y coadyuve a la confrontación con medios, a menos que reciba instrucciones.
De las señoras Teresa Monserrat Castillo Ruiz y Martha Yesenia Carreño Martínez, ambas empleadas de la Universidad José Vasconcelos (Univas) una de las sedes del monitoreo de la Amedi Oaxaca, puedo decir que lamento que desde una universidad se promueva el linchamiento hacia los medios de comunicación y se fomente en sus alumnos el rechazo y desdén por los medios de información.
Lo mismo del señor Enrique Tinoco Valle, quien abusando de su investidura de académico en el Instituto de Estudios Superiores de Oaxaca (IESO), emite juicios respecto del trabajo periodístico en el ámbito digital, con total desconocimiento de la realidad cotidiana.
Otra muestra: Mayra Victoria Hernández Luis también es funcionaria, jefa de departamento de producción de medios en el Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública de Oaxaca y sí, también colaboró con el periódico Despertar.
Se vale preguntar: ¿Dónde está la congruencia?
Puedo seguir mencionando los espacios que han logrado: Juan Gómez Pérez, en el Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca; Edgar Rogelio Estrada Ruiz, en la Secretaría General de Gobierno, etcétera, etcétera, etcétera.
Lo celebro y por eso pido que, en congruencia, se dediquen a sus tareas como servidores públicos y no insistan en el ataque a Quadratín y a mi persona, como ahora, a través de estos resultados parciales del supuesto monitoreo. Ni a través de sus anónimos y de utilizar algunas actividades, que no les representó ningún costo, para su beneficio personal y de grupo.
A diferencia de los denuestos en mi contra, tengo claro que la ética establece una línea entre la vida pública y la vida privada, por eso evitaré aquí esas historias que también se cuentan de las integrantes de la Amedi Oaxaca. Sólo preciso: yo no he abandonado hijos, ni esposo, ni familia. Mi interés no es la denuncia para conseguir algún empleo en el gobierno. También preciso que este escrito es en mi defensa.
No soy activista, no tengo lazos con organizaciones de derechos humanos o de defensa de libertad de expresión, ni tampoco soy funcionaria del Gobierno estatal. Sólo soy una mujer que intenta hacer su trabajo periodístico y que pide respeto a su ejercicio profesional. Y así como reprueban las agresiones a periodistas, pido que actúen en congruencia y no sean agresoras y agresores.
(*) Directora de Quadratín, Agencia Mexicana de Información y Análisis en Oaxaca. Ex coordinadora de monitoreo en el Instituto Estatal Electoral (IEE) durante los comicios 2001.
En la gráfica, aspecto del informe que presenta esta tarde AMEDI