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OAXACA, Oax. 9 de agosto de 2026.- Carlos Mondragón comenzó hace aproximadamente 25 años a escalar en Oaxaca, cuando en el estado existían alrededor de 25 vías; actualmente calcula que hay más de 100 y buena parte de su trabajo ha estado dedicada a abrir nuevos caminos sobre la roca.
Escalador, entrenador y director del Muro de Escalada Mondragón, ha participado en la exploración, limpieza y equipamiento de rutas en San Sebastián, La Meca, Tlacochahuaya, Apoala, Yagul, Capulálpam, Las Salinas y Los Coatlanes.
Abrir una vía implica mucho más que encontrar una pared. Antes de que otros escaladores puedan recorrerla, es necesario limpiar la superficie, definir los puntos de seguridad, perforar la roca y colocar placas y anclajes capaces de soportar el ascenso.

Mondragón realizó recientemente ese proceso en La Meca para equipar la vía “El retorno de Quetzalcóatl”, donde trasladó herramientas hasta la zona y preparó cada uno de los puntos que posteriormente utilizarán otros deportistas.
“Es bastante pesado, bastante trabajo, pero lo hacemos con gusto”, explicó al mostrar en redes sociales parte del procedimiento.
Durante estas dos décadas y media, el crecimiento de la escalada en Oaxaca ha sido resultado del trabajo de distintas personas que han aportado conocimiento, herramientas, recursos y tiempo para desarrollar nuevas vías.

Para Mondragón, ese esfuerzo también tiene un sentido generacional. “La intención de seguir equipando vías en Oaxaca siempre ha sido la misma: que las siguientes generaciones tengan más rutas, dónde apretar, dónde subir su nivel”, señaló.
El entrenador busca ahora continuar ese trabajo luego de que el rotomartillo que utilizaba para perforar la roca dejó de funcionar. Además del equipo, requiere placas, tornillos de anclaje y reuniones de acero inoxidable para preparar nuevas rutas.
Para reunir los recursos abrió una campaña en GoFundMe con una meta de 35 mil pesos, destinada a la compra de ese material y herramientas.

“No busco un beneficio personal. Mi mayor motivación es dejar un legado. Quiero que las nuevas generaciones encuentren más rutas, más oportunidades para aprender, más retos y más lugares donde enamorarse de este deporte”, escribió.
Entre sus próximos proyectos está una nueva vía en La Meca que llevará por nombre “El Mago Oscuro”, como homenaje al escalador estadounidense Dean Potter.
Para Carlos Mondragón, cada perforación y cada anclaje forman parte de una tarea que comenzó hace más de dos décadas: ampliar las posibilidades para quienes encuentren en las montañas y paredes de Oaxaca un lugar para practicar y crecer en la escalada.