
Detienen en Jalisco a El Cromo, líder criminal ligado al CJNG
OAXACA, Oax. 14 de octubre de 2026.- La detención de Iván Sánchez Santiago, alias El Cromo, en Guadalajara, Jalisco, puso nuevamente bajo la atención pública una estructura criminal a la que las autoridades atribuyen homicidios, secuestros, extorsiones, cobro de piso, tráfico de drogas y armas, así como una red de protección política y policial que durante años habría facilitado sus operaciones en el Istmo de Tehuantepec.
Identificado como uno de los principales dirigentes de Los Cromos, organización vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Sánchez Santiago era considerado un objetivo prioritario de las autoridades federales y estatales, que ofrecían una recompensa de hasta 2 millones de pesos por información que permitiera localizarlo.
Su captura, anunciada este miércoles por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno federal, Omar García Harfuch, fue resultado de trabajos de inteligencia naval que permitieron seguir sus movimientos desde Oaxaca y Chiapas hasta Jalisco, donde finalmente fue detenido.
El funcionario federal informó que El Cromo tiene 2 órdenes de aprehensión documentadas por homicidio calificado, relacionadas con 3 víctimas, además de una tercera orden por el mismo delito correspondiente a 2020, referida en los registros de inteligencia.
Sin embargo, las investigaciones contra la organización que presuntamente dirigía abarcan otros episodios de violencia que han marcado a Juchitán de Zaragoza y municipios cercanos, entre ellos el asesinato de una niña de 4 años, una triple ejecución en Asunción Ixtaltepec y agresiones contra comerciantes que se negaban a pagar cuotas de extorsión.
Uno de los casos de mayor impacto ocurrió el 10 de noviembre de 2025, cuando fueron asesinados Carlos Eduardo N., de 19 años; Adelina L. P., de 21, y Karla V. S., de 25, durante un ataque armado en Juchitán.
La violencia alcanzó también a Noelia Daylen, una niña de apenas 4 años e hija de una de las mujeres asesinadas, cuyo cuerpo fue localizado posteriormente en un domicilio, lo que provocó indignación y movilizaciones de habitantes que exigieron justicia.
El fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, informó entonces que las investigaciones apuntaban a una disputa entre células criminales dedicadas a la extorsión, particularmente una estructura relacionada con El Cromo.
Según la reconstrucción ministerial, una de las víctimas masculinas habría formado parte de un grupo de extorsionadores contrario a la célula investigada, circunstancia que pudo haber motivado la agresión.
Respecto de las mujeres asesinadas, la Fiscalía señaló que todavía debía determinarse si tenían alguna relación con las actividades delictivas o si quedaron involucradas por encontrarse en el lugar del ataque.
Las investigaciones derivaron en detenciones de presuntos integrantes de la organización y de personas señaladas por su participación en los homicidios.
Otro episodio ocurrió el 19 de febrero de 2026 en Asunción Ixtaltepec, donde 3 hombres fueron asesinados a balazos en un establecimiento ubicado en la calle Los Maestros, esquina con Canal 33.
Las víctimas fueron identificadas mediante las iniciales L.A.S.A., A.L.A., alias Lezama, y L.S.A., quienes recibieron disparos después de que 2 hombres descendieron de un vehículo y uno de ellos ingresó al inmueble para atacarlos.
Cinco días después, la Fiscalía de Oaxaca informó de la detención de O.J.S., alias Oto, y U.I.M.L., alias Chua, señalados como presuntos integrantes del primer círculo de confianza del Comandante Cromo y relacionados con ese triple homicidio.
Durante el operativo realizado en Juchitán también fueron asegurados cartuchos útiles y un arma de fuego.
Las investigaciones identificaron a los detenidos como posibles participantes en actividades de homicidio, secuestro, extorsión, narcomenudeo, asociación delictuosa y suministro de armas y municiones.
El expediente de violencia atribuido a Los Cromos también incluye ataques contra establecimientos comerciales y viviendas de personas que se negaban a entregar dinero a la organización.
El 4 de noviembre de 2025, la Fiscalía informó sobre la detención de 3 hombres identificados con las iniciales A.T.A., A.J.R.A. y B.A.C.M., por su probable participación en una red de extorsión y cobro de piso en el Istmo.
De acuerdo con las investigaciones, los detenidos estarían vinculados con la célula del Comandante Cromo y utilizaban amenazas, armas de fuego y disparos contra domicilios para obligar a comerciantes a realizar pagos.
La organización fue señalada también por imponer cuotas a empresarios, transportistas y pequeños establecimientos, además de participar en actividades de narcomenudeo, tráfico de migrantes y control territorial.
En junio de 2025, otro presunto integrante de la célula fue detenido en la agencia municipal de Álvaro Obregón, perteneciente a Juchitán, después de que habitantes y autoridades locales lo retuvieron cuando aparentemente intentaba extorsionar a un comercio.
El detenido, identificado con las iniciales A.V.M., de 22 años, también fue señalado por presuntos robos a viviendas, mientras que las investigaciones preliminares lo relacionaron con la organización del Comandante Cromo.
La expansión de Los Cromos no se limitó a Juchitán. De acuerdo con investigaciones ministeriales, el grupo estableció operaciones en San Blas Atempa, Tehuantepec, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec, Matías Romero, El Espinal, Magdalena Tequisistlán y Unión Hidalgo, entre otros municipios del Istmo.
Las autoridades identificaron dentro de su estructura a distintos operadores conocidos como Fallo o Comandante Renco, El Fantasma, El Cali, El Tonche, El Caporal, El Pollo y El Macannu, a quienes atribuyeron funciones relacionadas con el resguardo de armas, la distribución de drogas, la ejecución de homicidios y el control de territorios.
En el caso de El Caporal, las investigaciones señalaron su presunta responsabilidad en la operación de un rancho utilizado para almacenar armamento, mientras que El Pollo fue relacionado con homicidios y la utilización de vehículos blindados.
La actividad criminal también habría aprovechado el crecimiento económico y las obras de infraestructura relacionadas con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
Investigaciones periodísticas basadas en informes de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional documentaron desde 2021 la presencia y el interés de organizaciones delictivas en esta región estratégica, donde se desarrollan proyectos ferroviarios, portuarios e industriales.
Los Cromos fueron señalados por extender las extorsiones, el despojo de terrenos y otras actividades ilegales en zonas cercanas a los proyectos del Corredor Interoceánico, donde el movimiento de mercancías y la llegada de inversiones incrementaron las oportunidades económicas.
La dimensión de esta estructura quedó expuesta con las investigaciones sobre sus presuntos vínculos con autoridades municipales y corporaciones de seguridad pública.
En julio de 2025, durante las acciones de la Operación Sable, las autoridades desmantelaron 23 cámaras de videovigilancia instaladas en puntos estratégicos de Juchitán, que presuntamente eran utilizadas por la organización para mantener vigilancia sobre el territorio y conocer los desplazamientos de las fuerzas de seguridad.
Las investigaciones también revelaron que el grupo habría logrado infiltrar corporaciones policiales y obtener información sobre operativos, mediante personas que desempeñaban funciones de seguridad pública.
El caso alcanzó su mayor dimensión política el 23 de septiembre de 2026, cuando fuerzas estatales y federales detuvieron al entonces presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, alias Quetu, y a Carlos Alberto de la Paz López, alias La Parka.
La Fiscalía de Oaxaca señaló que Sánchez Altamirano presuntamente participó, fomentó y encubrió actividades delictivas mediante su relación con Los Cromos, a quienes habría brindado cobertura política y económica desde la administración municipal.
Las investigaciones atribuyeron al exalcalde una presunta participación en esquemas de extorsión, cobro de piso, protección a actividades criminales y adquisición de armamento.
Por su parte, La Parka fue identificado como un operador relacionado con el narcomenudeo, la extorsión, los homicidios y el control de grupos de mototaxistas, que habrían sido utilizados para ejercer presión y facilitar algunas actividades de la organización.
Un día después fue detenido John Keny Moreno Segura, excomisionado de la Policía Municipal de Juchitán, señalado por brindar presunta protección a Los Cromos y obstaculizar las investigaciones contra sus integrantes.
El exmando policial fue vinculado a proceso el 1 de octubre por su probable responsabilidad en delitos contra la investigación y seguridad del Estado.
La detención del presidente municipal provocó bloqueos carreteros y protestas de grupos que exigieron su liberación, mientras que las autoridades federales y estatales reforzaron la presencia de policías, militares, marinos y agentes de la Guardia Nacional en Juchitán.
Posteriormente, el Congreso de Oaxaca aprobó la desaparición de poderes en el municipio y fue designado Francisco Vázquez Jiménez como administrador municipal, en medio de las acciones para reorganizar la seguridad pública.
La Fiscalía estatal informó el 28 de septiembre que la Operación Sable había permitido detener a más de 250 personas relacionadas con investigaciones de delitos de alto impacto en el Istmo, así como avanzar contra operadores financieros, familiares y personas de confianza de El Cromo.
El despliegue también permitió asegurar armas, municiones, drogas y bienes presuntamente utilizados por las organizaciones delictivas, como parte de una estrategia orientada a debilitar sus fuentes de financiamiento y capacidad operativa.
Pese a las detenciones, distintos hechos violentos continuaron en municipios de la región, entre ellos asesinatos y agresiones contra instalaciones policiales y representantes de autoridades comunitarias.
La captura de Iván Sánchez Santiago ocurrió 21 días después de la detención del entonces presidente municipal de Juchitán, en una nueva fase de las investigaciones contra la estructura de Los Cromos.
García Harfuch informó que en la operación participaron la Secretaría de Marina, el Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía de Oaxaca, con apoyo de autoridades de Jalisco.
La investigación contra El Cromo alcanza así distintos ámbitos de la vida pública y económica del Istmo: desde los asesinatos y la extorsión contra comerciantes hasta el presunto control de corporaciones policiales y las relaciones de protección política que habrían permitido operar a la organización.
Su detención abre una nueva etapa en las investigaciones para determinar su responsabilidad individual en los homicidios por los que cuenta con órdenes de aprehensión, así como su participación en las actividades de la organización criminal que las autoridades buscan desarticular.