CIUDAD DE MÉXICO, 13 de febrero 2018.- En el marco de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), también se deben analizar los efectos y beneficios de la relación económica de México con China.

Mientras nuestro país no defina una política económica pública orientada a la creación de una agenda industrial estratégica de última generación, para pasar de la manufactura a la mentefactura, no habrá ninguna ganancia, advirtieron especialistas en la UNAM, según explica un comunicado.

El gobierno debe concretar “si frente al entorno global, la estructuración y creación de sus políticas o ventajas competitivas, estará la mano de obra barata, porque la construcción ficticia de una política salarial basada en este principio no ha resultado, y el país no crece de manera cualitativa, por eso tenemos una subocupación”, señaló Simón Levy-Dabbah, del centro de análisis AGENDASIA.

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