CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo de 2018.- El presidente estadounidense Donald Trump sorprendió al mundo la jornada del jueves con un sorpresivo anuncio de nuevas tarifas al acero y aluminio.

De acuerdo con información de agencias, a partir de la próxima semana, todos los productos de acero importados estarán sujetos a un arancel del 25%, y el aluminio será afectado con una tasa del 10%.

La medida propone imponer un arancel global de 24% a las importaciones de acero de todo el mundo, o un arancel de 53% a Brasil, China, Corea, Costa Rica, Egipto, India, Malasia, Rusia, Sudáfrica, Tailandia, Turquía y Vietnam, o una cuota equivalente al 63% de sus exportaciones a Estados Unidos.

En el caso del aluminio, plantea un arancel de 7,7% a las importaciones de todo el mundo, o un arancel de 23,6% a todos los productos de China, Hong Kong, Rusia, Venezuela y Vietnam o una cuota a todos los países del mundo equivalente al 86,7% de sus exportaciones a Estados Unidos.

¡Pidiendo “comercio gratis, justo y Smart!” en un tweet que defiende su decisión, la medida proteccionista de Trump tiene la intención de apuntalar la industria siderúrgica de los Estados Unidos. Con la posibilidad de una guerra comercial en el horizonte, ¿qué países se verán más afectados por los cambios?

La decisión puede desencadenar una guerra comercial con China.

El gigante asiático ha sido culpado de inundar el mercado internacional de esos productos, haciendo bajar los precios. Pero mientras que a menudo el polémico presente acusa a China de dañar la economía de su país al inundar el mercado con acero barato, en realidad fue el decimoprimer país en este ramo.

De hecho, los países que serán los más afectados por estos nuevos aranceles son, en algunos casos, aliados clave de los Estados Unidos en la región. Canadá, por ejemplo, fue el socio siderúrgico más importante en 2017 de los Estados Unidos con un total de 5,7 millones de toneladas métricas fluyendo a través de su frontera.

 

Tras el anuncio la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) reaccionó y aseguró que el gobierno mexicano debería responder con medidas recíprocas e inmediatas, en medio de las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que esta semana se llevan a cabo en la Ciudad de México para su séptima ronda, y que se encuentran estancadas por las diferencias que hay en el sector automotor.

El impacto de las medidas de Estados Unidos no solo se vería directamente en la industria del acero y el aluminio, sino también en otros sectores que utilizan estos insumos para la elaboración de sus productos, como las latas de cerveza.

Estados Unidos es el mayor comprador de acero a nivel mundial, obtiene este metal para su industria de al menos 110 países y más del 75% de esas importaciones proviene de solo 10 naciones. Su vecino del norte -en plena renegociación del TLCAN- Canadá exporta el 905 de su suministro a la industria estadounidense.