
Lleva Yugen el barro de Oaxaca al cine de animación internacional
OAXACA, Oax. 22 de junio de 2026.- Oaxaca celebra este lunes el Día Estatal del Baile Flor de Piña, una de las expresiones más representativas de San Juan Bautista Tuxtepec y de la región de la Cuenca del Papaloapan.
La conmemoración fue establecida por el Congreso de Oaxaca para celebrarse cada 22 de junio, en honor al natalicio de la profesora y coreógrafa Paulina Solís Ocampo, creadora de esta manifestación cultural.
El decreto fue aprobado por la LXV Legislatura en 2023 y publicado ese mismo año en el Periódico Oficial del Gobierno de Oaxaca.
Flor de Piña es una de las presentaciones más esperadas durante los Lunes del Cerro y representa a Tuxtepec dentro de la Guelaguetza.
La coreografía es interpretada por mujeres que portan huipiles tradicionales de distintos municipios de la Cuenca del Papaloapan y sostienen una piña sobre el hombro.
Los huipiles muestran la diversidad cultural de la región mediante bordados, colores y diseños asociados con comunidades mazatecas, chinantecas y mestizas.
La piña alude a la producción agrícola que durante décadas distinguió a la zona de Loma Bonita y Tuxtepec, además de convertirse en el elemento visual que da identidad al baile.
Paulina Solís Ocampo desarrolló la coreografía en el siglo pasado y convirtió una estampa regional en uno de los símbolos más reconocidos de Oaxaca dentro y fuera del país.
La profesora inició su trayectoria docente en Tuxtepec y dedicó buena parte de su vida a la enseñanza, la cultura y la formación de generaciones de jóvenes bailarinas.
Solís Ocampo falleció en julio de 2023, a los 98 años, pocos días después de que el Congreso estatal aprobara la conmemoración en reconocimiento a su legado.
Desde entonces, cada 22 de junio se recuerda no solamente la creación de Flor de Piña, sino también el trabajo de las bailarinas, bordadoras, músicas, docentes y promotores culturales que han mantenido vigente esta tradición.
La declaratoria busca fortalecer la preservación, transmisión y difusión de un baile que se ha convertido en emblema de la Cuenca del Papaloapan y en una de las imágenes más reconocidas de la Guelaguetza.