
Destaca Farid Acevedo influencia de masonería en origen de la UABJO
JUCHITÁN, Oax. 14 de noviembre de 2025.- Con un llamado a la no violencia y al respeto a la diversidad, comenzó la regada de frutas por los 50 años de la Vela de las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro.
La tradicional regada recorrió las calles principales de Juchitán con la participación de los muxes, el llamado tercer género, que bailó al ritmo de música de viento y engalanó las calles con carros bellamente adornados con flores.
La comitiva avanzó entre música de viento y gritos festivos. Frutas, dulces y pequeños obsequios fueron lanzados a quienes se sumaban al paso, en un ambiente que convirtió por unas horas el centro de Juchitán en un río de color, perfumes y bordados tehuanos.

Esta edición marca el medio siglo de una celebración nacida en los años 70, cuando un grupo de amigos organizaba reuniones casi clandestinas que con el tiempo se transformaron en una de las velas más emblemáticas del Istmo.
Las Auténticas Intrépidas pasaron de ser una reunión íntima a un símbolo de orgullo y visibilidad para la comunidad muxe.
La vela forma parte del calendario de velas istmeñas, pero se distingue por colocar al universo muxe en el centro de la fiesta.

La coronación de la reina, los trajes de gala y los bailes que se prolongan hasta el amanecer son ya parte de una tradición que celebra identidad, resistencia y comunidad.
En esta edición, la regada llevó una manta con un mensaje claro: “No a la violencia”. El llamado surgió en un contexto delicado para Juchitán, que en los últimos tres días ha vivido una ola de extrema violencia con seis personas asesinadas, incluida la niña Noelia, de cuatro años.
El mensaje acompañó cada paso de la regada como recordatorio de cuidar la vida de quienes sostienen esta tradición y garantizar que puedan celebrarla sin miedo.
Con la regada, Juchitán abrió paso a la noche de gala en la que las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro celebrarán medio siglo de historia, identidad y orgullo muxe.
Este sábado será la misa y después la gran Vela.