
Reivindicación y respeto al pueblo negro afromexicano: Salomón Jara
OAXACA, Oax., 20 de octubre de 2026.- Con la participación de 12 delegaciones, la primera Guelaguetza Afro “La Rejunjuneada” reunió historia, música y tradición en Chacahua Isla, en Villa de Tututepec, en un encuentro dedicado a reconocer la identidad y el legado cultural del pueblo negro afromexicano.
La celebración se realizó en el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, en el marco del Día del Pueblo Negro Afromexicano. Las actividades comenzaron con un convite por la laguna y las calles de la comunidad, donde las delegaciones compartieron expresiones culturales transmitidas de generación en generación.
La voz de la Diosa Centéotl 2026, Enid Azucena Torres Agustiniano, originaria de Santiago Pinotepa Nacional, acompañó el encuentro. Previamente, el cantante Aldair Cosijoeza interpretó “Dios Nunca Muere”.

La delegación anfitriona, Villa de Tututepec, abrió la presentación con el tradicional Fandango de Varitas, seguida de la Danza de la Tortuga, de José María Morelos, comunidad de Santa María Huazolotitlán. Río Grande presentó su Fandango de Artesa, mientras Santa Catarina Juquila compartió sus sones, juegos y chilenas, representativos de la cultura chatina.
Las delegaciones de Collantes y Santiago Llano Grande interpretaron la Danza de los Diablos, con máscaras y versos propios de sus comunidades. Desde los Valles Centrales, San Sebastián Tutla presentó la Rendida de Culto, expresión de los vínculos comunitarios.

La música y la danza continuaron con los Sones y Chilenas de Río Grande y la Danza del Toro de Petate y sus Vaqueros, de San José Estancia Grande, cuyos personajes representan elementos de las raíces indígenas y afromexicanas.
El Cacalote, comunidad de Villa de Tututepec, presentó la Danza de los Diablos Rojos, mientras El Ciruelo, localidad de Santiago Pinotepa Nacional, participó con el zapateado del Fandango de Artesa. La jornada concluyó con los sones de San Pedro Pochutla.
La primera edición de La Rejunjuneada buscó visibilizar la historia, la resistencia y las aportaciones culturales de los pueblos negros afromexicanos, así como contribuir a la preservación de sus tradiciones y a la transmisión de su memoria colectiva a las nuevas generaciones.
