
Capturan a exjefe policial de Juchitán ligado a Los Cromos
OAXACA, Oax. 25 de septiembre de 2026.- La crisis de seguridad que derivó en la detención del presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, Quetu, comenzó a repercutir también en el escenario político rumbo a las elecciones municipales de 2027.
La captura del edil abrió primero la definición sobre quién quedará al frente del Ayuntamiento, pero también modificó la ruta que distintos grupos políticos de Juchitán habían comenzado a construir para la sucesión municipal.
Hasta antes del operativo del 23 de septiembre, Mariano Rosado López figuraba entre los perfiles que buscaban la candidatura de Morena para suceder a Sánchez Altamirano.
Rosado es, además, el suplente registrado del presidente municipal en la planilla con la que Morena, PVEM y Nueva Alianza Oaxaca ganaron la elección de 2024, de acuerdo con los registros del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca.
El 11 de agosto dejó la Secretaría Municipal de Juchitán y posteriormente se apuntó como aspirante a coordinar los trabajos en defensa de la soberanía y de la Cuarta Transformación en el municipio, movimiento que lo colocó en la ruta de la candidatura morenista para 2027.
Es la misma ruta que siguió Quetu para ser designado candidato de Morena.
Rosado había comenzado además una etapa de mayor exposición pública en Juchitán, con recorridos y espectaculares con su nombre colocados en distintos puntos de la ciudad.
Sin embargo, el escenario cambió después de la detención de Sánchez Altamirano. El domicilio de Rosado fue cateado durante el operativo y, aunque posteriormente difundió un comunicado para confirmar la diligencia y anunció que acudiría ante las autoridades para conocer sus causas, no ha realizado hasta ahora una aparición pública ni ha informado dónde se encuentra.
Hasta este viernes no había una definición pública sobre quién quedará al frente del Ayuntamiento. El Cabildo tampoco había informado de un acuerdo para cubrir la ausencia del alcalde, mientras Rosado no se había presentado para asumir el cargo.
Esa falta de definición puso también en movimiento a las distintas corrientes políticas representadas dentro del gobierno municipal. Aunque la planilla ganadora fue registrada como candidatura común de PVEM, Morena y Nueva Alianza Oaxaca, en su integración confluyeron liderazgos y grupos con trayectorias propias dentro de la política juchiteca.
Entre ellos se encuentra Joel Toledo Montero, actual regidor de Desarrollo Agropecuario. Toledo llegó al Cabildo dentro de la planilla ganadora y mantiene vínculos públicos con la Unión Campesina Oaxaqueña, UCO.
Otro de los grupos que podría ocupar la presidencia es el de Zoila Gómez Cabrera, actual síndica procuradora.
Gómez Cabrera tiene una trayectoria política vinculada con el grupo de René Vásquez Castillejos. En 2018 ambos integraron la misma planilla para la elección municipal de Juchitán, con Vásquez Castillejos en la primera posición y Gómez Cabrera en la cuarta. Un año antes, ella había participado como representante de una agrupación adherida a la COCEI Nueva Generación dirigida por Vásquez Castillejos.
Sin embargo, hay quienes consideran que mientras se resuelve la situación legal de Sánchez Altamirano y no hay una determinación del juez sobre su presunta responsabilidad, este sigue siendo presidente municipal.
Sánchez Altamirano llegó a la Presidencia Municipal como parte del grupo político construido alrededor del exalcalde y actual director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Emilio Montero Pérez.
Fue su secretario particular y, en noviembre de 2022, lo sustituyó en la Presidencia Municipal cuando Montero dejó el cargo para incorporarse al gobierno estatal.
Dentro de esa misma corriente tiene presencia Consuelo Montero Pérez, coordinadora del Equipo EMP, quien durante los últimos años ha desarrollado actividades comunitarias mediante Sembrando Esperanza y mantenido trabajo territorial en colonias y secciones de Juchitán y podría ser la abanderada de Morena para la siguiente elección.
Otro de los nombres presentes en el escenario es Pedro Bladimir Vásquez López, Chepe Fuco, presidente estatal del Frente Unido de Comunidades Oaxaqueñas. FUCO fue fundada por el senador Antonino Morales Toledo, quien mantiene un vínculo político con la organización, actualmente dirigida por Vásquez López. Durante 2026, Chepe Fuco ha mantenido actividades y presencia territorial en Juchitán.
También aparece Norman Eddie Gurrión Cortés, empresario y presidente de Norman Eddie A.C., organización que ha desarrollado actividades y gestiones comunitarias en distintas secciones de Juchitán. Su nombre también ha comenzado a aparecer en publicaciones políticas locales relacionadas con el proceso municipal de 2027.
La sucesión municipal, que hasta hace unos días tenía a Mariano Rosado activamente posicionado quedó alterada por la crisis que enfrenta el gobierno municipal, mientras las distintas corrientes políticas buscan reorganizarse tanto dentro del Ayuntamiento como rumbo a 2027.
El origen inmediato de este reacomodo está en el operativo del 23 de septiembre, cuando Sánchez Altamirano fue detenido junto con Carlos Alberto N., La Parka. Este viernes, un juez calificó como legal ambas detenciones y la Fiscalía de Oaxaca solicitó su vinculación a proceso por su probable responsabilidad en extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado. Los dos permanecerán internados en centros federales mientras continúa el proceso judicial.
A la detención del presidente municipal siguió la captura del excomisionado de la Policía Municipal John Keny Moreno Segura y un reforzamiento de la seguridad con fuerzas estatales y federales. Esa crisis, surgida inicialmente en el terreno de la seguridad, terminó por modificar también las condiciones en las que Juchitán tendrá que resolver primero la conducción de su Ayuntamiento y, después, la disputa política por su sucesión en 2027.