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OAXACA, Oax. 5 de febrero de 2026.- El próximo 26 de febrero de 2026, los cines recibirán La raya, el más reciente largometraje de Yolanda Cruz, una obra que se instala en ese territorio donde el realismo fantástico no es artificio, sino una forma sensible de mirar la migración desde la intimidad y el humor contenido.
Protagonizada por Mónica del Carmen, José Salof y la niña Diana Itzel Cruz Baltazar, la película se desarrolla en La Raya, un pueblo casi abandonado de la costa oaxaqueña, donde lo cotidiano convive con lo inexplicable sin necesidad de subrayados.
La historia parte de una imagen tan sencilla como perturbadora: un refrigerador que aparece de la nada. Sotera Santos, una niña de once años, y su amigo Erick intentan venderlo como si se tratara de una oportunidad caída del cielo. Pero el electrodoméstico comienza a revelar secretos a quienes se le acercan, convirtiéndose en un dispositivo narrativo que expone ausencias, deseos y silencios largamente contenidos.
En paralelo, Sotera enfrenta una verdad más dura que cualquier misterio: la posibilidad de que su madre no regrese por ella para llevarla a Estados Unidos. La migración, aquí, no es un concepto abstracto ni una consigna, sino una espera prolongada, una promesa suspendida que obliga a la protagonista a preguntarse si realmente es momento de abandonar su lugar de origen.
Rodada en Cieneguilla, San Juan Quiahije, Oaxaca, La raya incorpora el chatino junto con el español y el inglés, reafirmando una decisión política y estética: las lenguas originarias no como ornamento, sino como parte viva del relato. Con una duración de 80 minutos, la película transita entre el drama y la comedia con una ligereza que no evade el fondo emocional de sus personajes.
La ficha técnica refuerza el carácter autoral del proyecto. La dirección corre a cargo de Yolanda Cruz Cruz; la producción fue realizada por la propia directora junto con Christine Dávila e Isael Gutiérrez; el guion fue escrito por Yolanda Cruz y Joe Sieder. El elenco se completa con Domitila Cruz Baltazar, Alejandro Genaro Cruz Baltazar, Brígido Cristóbal Peña y Noé Salvador Vásquez.
Cruz, cineasta indígena chatina, migrante y egresada de la Universidad de California en Los Ángeles, ha construido una filmografía consistente en torno al arte, las lenguas indígenas y la experiencia migrante. Alumna de Sundance, su trabajo ha abierto espacios de discusión poco explorados en el cine contemporáneo mexicano, siempre desde una mirada situada y profundamente personal.
Con La raya, Yolanda Cruz no propone respuestas fáciles ni discursos cerrados. Ofrece, en cambio, una película que observa con cuidado, que se permite el humor como forma de resistencia y que entiende la migración no solo como desplazamiento geográfico, sino como una frontera emocional que se cruza —o no— en el momento menos esperado.