CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo de 2019.- Sir Arthur Conan Doyle a través de su personaje Sherlock Holmes nos enseñó a preguntarnos ante una situación: ¿quién sale ganando con todo esto?, y tal parece que es la pregunta que debemos hacernos en México ante la ola de acciones de desprestigio ante las universidades públicas.

Ya desde meses antes a través del reportaje conocido como La Estafa Maestra algunas instituciones de educación superior saltaron a la fama por formar parte de los circuitos que llevaban a desvío de dinero. A esto se han sumado otros hechos:

En el tema de corrupción se señala que la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo denunció que le congelaron 224 cuentas bancarias (cifra que de entrada llama la atención), afectando a más de 7 mil 500 trabajadores activos y jubilados, así como a 61 mil estudiantes.

El tema del desgaste de las huelgas, con dos instituciones emblemáticas, la Universidad Autónoma Metropolitana, que duró 93 días, siendo la más larga en su historia, teniendo a un subsecretario de educación federal como parte de su familia; y el caso de la Universidad Autónoma Chapingo que duró 59 días, terminando esta para dar paso a un proceso sucesorio ya enrarecido desde el inicio.

El otro tema ha sido el de la violencia, sobresaliendo dos episodios lamentables, el primero en la Universidad Autónoma de Zacatecas con el asesinato de una estudiante de la carrera de Derecho el 11 de abril dentro de sus instalaciones, noticia que tuvo mucha difusión en redes sociales.

Y por supuesto en la Universidad Nacional Autónoma de México con el suscitado en la Facultad de Filosofía y Letras, donde dos vendedores ambulantes se enfrentaron a balazos. Todas estas escenas que intentan desprestigiar a la universidad pública en su conjunto.

A ello se suma el anuncio realizado desde el inicio de la actual administración federal de las nuevas cien universidades públicas, ante lo cual, en su columna de esta semana Fernando Escalante Gonzalbo compartía también cifras que nos pueden ayudar a pensar hacia dónde se inclina la balanza: “En cualquier parte, la creación de cien universidades en tres meses sería una noticia espectacular —inverosímil en realidad. A menos que no fuesen universidades. O que no se hubiesen creado. Y a lo mejor es eso. Dice el texto que el propósito es `garantizar el acceso a todos´.

El problema es que entre las cien ofrecerán 32 mil plazas, y solo en la UNAM se quedan sin lugar cada año más de 130 mil aspirantes. O sea, que nos faltan otras 300 universidades, o se trataba de otra cosa”.

Por el momento parece que hay más dudas que certezas, muchas preguntas en el aire, sin olvidar las instituciones que tienen problemas económicos que no tardan en reventar, y de nuevo por eso recurrimos a la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle, en voz de Holmes: “La búsqueda de la verdad es una molestia que más de uno se debería tomar”.

@rvargaspasaye

Fuente: SentidOComún