OAXACA, Oax. 20 de noviembre de 2020.- Para Mary Peters, subdirectora de Quadratín Chiapas, el mejor periodismo se hace en la calle, buscar las historias de la gente que padece situaciones terribles y que nadie voltea a ver.

En entrevista con Lupita Thomas, la ganadora del Premio Nacional de Periodismo en fotografía y del Premio Ortega y Gasset que otorga el prestigiado periódico español El País a lo mejor del periodismos hispanoamericano, destacó que el papel principal de los reporteros es darle voz a quienes no tienen voz.

Por eso, dijo, es fundamental ir a caminar y recorrer esos lugares donde se puede captar el sufrimiento o la alegría de la gente, exponer lo que está sucediendo sobre todo en zonas marginadas donde pocos se atreven a ir para exponer las diferentes problemáticas que aquejan a las personas,

Aprendí a hacer fotografía, explicó, porque es el elemento perfecto para captar la esencia de las personas o de las situaciones que se viven a diario, visibilizar las problemáticas y que son el complemento ideal de las notas periodísticas, pero se de ir a la fuente primaria, estar en el lugar donde están ellos y palpar esa realidad para poder transmitir esa historia.

Es así como logró captar la foto que fue merecedora de dichos premios, narró cómo fue a buscar este nuevo fenómeno migratorio que inició en el 2018, las caravanas que llegaron por la frontera sur de Chiapas.  

Dijo que ante la gran cantidad de personas que empezaron a ingresar a México a las autoridades se les ocurrió habilitar una estación migratoria en el recinto de la Feria Mesoamericana, en Chiapas, un lugar que no reunía las condiciones para este tipo de situaciones, no había medicinas, la comida insuficiente, condiciones deplorables, no había agua, carecía de todos los servicios.

“En junio de 2019 me entero que había una de tantas protestas en ese recinto, llego y escucho las bullas, el llanto de desesperación, trato de ver lo que está pasando detrás de ese portón negro, las pocas rendijas que había las tapaban los guardias de seguridad privada que había ahí, hasta que me di cuenta que por la parte de abajo había un espacio en el que se podía mirar, me tiré al piso, a la tierra y así empecé a captar la situación que estaba pasando”.

Señaló que cuando se dieron cuenta los guardias le empezaron a patear cosas y con las botas trataron de tapar ese espacio debajo del portón, sin embargo, una mujer de nombre Fabiola se tiró al piso de forma desesperada me pide, ayuda.

“Ayuda a mis hijos que están enfermos” fue lo que le escuché decir, me pedía un poquito de leche, justicia; fue a traer al niño, me enseñó sus brazos que tenían como ampollas, estaba sudando el menor, yo estaba haciendo una transmisión en vivo, trataba de tomar videos y fotos de todo que estaba pasando muy rápido, en un momento llegué a sentirme desesperada por los gritos de la mujer, y pensaba cómo la ayudo, de qué forma.

Fue en ese momento que me di cuenta que la mejor ayuda que podía brindarle es captando todo lo que está pasando, a través de imágenes, videos y fotos, así fue como pude retratar una realidad que nadie había podido hacerlo antes, los tenían alejados, son unos terrenos muy grandes y estaban hasta la parte de atrás donde nadie los veía, pero ellos lograron avanzar hacia el portón y querían salir, querían irse pero no los dejaban, ese fue el momento que pude aprovechar para hacer mi imagen y desnudar esta cruda realidad que estaba sucediendo en esa frontera sur de México.

A los jóvenes que quieren incursionar en el periodismo, les aconsejó que le dediquen su pasión y amor a esta profesión porque si bien no es para hacer millonario, las enormes satisfacciones que deja bien valen la pena dedicarse a ella.