CIUDAD DE MÉXICO, 24 de agosto de 2019.- “De no ir con MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) ¿Cuál sería el otro partido político que recomiendas apostarle?” Ya parece ser una pregunta obligada que me hacen los empresarios al finalizar mi ponencia “Hacia donde va México”, que es un análisis de la coyuntura que vive el país bajo la era de Andrés Manuel López Obrador. Dado el contexto actual nacional, por lo que están viviendo al interior todos los partidos, por ahora la mejor opción es el Partido Acción Nacional (PAN) en el que se enfilan por ser altamente competitivo.

Destaco que mi respuesta va con una visión nacional, pues en lo particular entran otras cuestiones que lejos de ser competitivo el PAN, están viviendo al interior una complejidad que los lleva cuestionarse su existencia. Un ejemplo estatal –por no mencionar el caso Baja California- en Oaxaca, donde los pasados acuerdos con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han confundido sus actuales objetivos, sumándose que ahora se les planta un MORENA revitalizado gracias a esos pactos.

Caso contrario -siguiendo con los ejemplos estatales- algunos han puesto a Tamaulipas donde justo hace un año tenían un pronóstico de ganar cuatro distritos locales pero fortalecieron con una interesante estrategia arrasando todas las diputaciones; sin embargo, creo que ilustra más la dirigencia de Mauro Guerra Villarreal en Nuevo León –algo que he expresado desde el segundo trimestre de este año- que pese no tener un gobierno del estado emanado del PAN o incluso que no pudo arrebatar el Ayuntamiento de Monterrey en las pasadas elecciones, el trabajo del joven panista se centró en fortalecer sus liderazgos, y ahora en las encuestas de esta semana ya aparece como la primera opción electoral rumbo al cambio de gubernatura. Creo que esa labor de zapa que hacen los albiazules neoloneses es ejemplar.

Ahora bien, Marko Cortés Mendoza no es precisamente el espartano que requiere el PAN nacional para proyectarse como la única alternativa para equilibrar el poder que tiene actualmente MORENA, pero ha tenido la visión de poner en el centro el fortalecimiento de las estructuras con una capacitación innovadora, actualizada al momento social que vive México, basado en un plan de competencias estimuladas por las habilidades, está cambiando el paradigma de formación de cuadros tradicional. Sumado a la –que apunta- será la estrategia electoral para 2021, donde se concentrarán en 120 distritos federales para asegurar el triunfo, estarían acariciando ser altamente competitivos para la gran contienda electoral de 2024.

El nuevo modelo implementado por Marko tendrá su primera prueba real en el campo de batalla en las elecciones locales de 2020, en el que pondrán el músculo en un Hidalgo donde no pintan y en un Coahuila en el que los liderazgos ultranza del PRI tratarán de mantener las mayores posiciones posibles movilizando una muy desgastada estructura priista.

En ese sentido, tanto los sectores empresariales así como la dirigencia nacional actual, enfilan por un PAN competitivo para 2021 ¿Alcanzará el tiempo para lograrlo? ¿Y tú, qué opinas? www.daviddorantes.com