
Urge Leticia Bonifaz a poner las armas en el centro del debate
MORELIA, Mich., 29 de enero de 2026.- En septiembre de 2020, las calles de Morelia y las redes sociales se inundaron con una sola exigencia, justicia para Jessica González Villaseñor, docente que fuera reportada como desaparecida, para días más tarde ser localizada sin vida.
A poco más de cinco años, la sala segunda unitaria en materia penal, de la región de Morelia, ratificó la sentencia de 50 años de prisión para su feminicida, Diego Urik.
La desaparición y el feminicidio de Jessica González puso bajo la luz pública, de nueva cuenta, la necesidad tanto de leyes más eficientes para sancionar a quienes incurran en estos delitos, mecanismos para prevenir su comisión y la necesidad de hacer valer las leyes que protegen los derechos de las víctimas, directas e indirectas, de delitos de violencia de género.
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