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Foto: Twitter

Héctor y Pablo, un recordatorio de que la vida sigue en Juchitán

Antonio Juárez | Quadratín Oaxaca
 
| 05 de Octubre de 2017 | 17:14
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OAXACA, Oax., 5 de octubre de 2017.- Héctor y Pablo nacieron en medio del caos. Juchitán, uno de los municipios más afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre, los recibió con alegría en medio del pesar.

Los gemelos son ahora una nueva esperanza de vida en el albergue que Liconsa instaló en la agencia de Chicapa de Castro. Crecerán junto con la reconstrucción en el Istmo.

Los pequeños nacieron el 28 de septiembre. Al día siguiente llegaron con sus padres al albergue de Liconsa.

Aunque se trata a todos los damnificados por igual, los gemelos se convirtieron en los huéspedes más queridos por toda la comunidad que reside ahí.

El director general de Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, ha estado muy al pendiente de su estado de salud, al igual que de sus padres.

El 30 de septiembre, uno de los gemelitos fue diagnosticado con desnutrición severa, por lo que Ramírez Puga ha puesto énfasis en el cuidado puntual de la nutrición, lo que permitió la recuperación del bebé.

Emerit y Miriam, los padres de los gemelos, han agradecido su apoyo, por lo que decidieron llamar a sus bebés Héctor y Pablo, en honor al director de Liconsa.

“Muy agradecida con los muchachos del albergue; les doy las gracias que ellos están atendiéndolos muy bien. Mis hijos han tenido atención de médicos, estoy muy agradecida con Liconsa, con el director Héctor Pablo y para el presidente Enrique Peña Nieto”, expresó la madre.

Los gemelos, que este jueves cumplieron una semana de nacidos, son un recordatorio constante de que la vida sigue.

La esperanza de ver crecer a sus gemelos es algo que comparten con el pueblo juchiteco, crecerán, volverán a hacer el Juchitán de las flores, el de las velas, de la alegría.

El sismo causó en Oaxaca luto y dolor, pero también historias de vida como la de Héctor y Pablo que tuvieron el apoyo de instituciones como Liconsa.