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OAXACA, Oax. 24 de noviembre de 2025.- La familia Harp Grañén inauguró en el Museo de la Filatelia de Oaxaca (MUFI) la Sala México–Líbano, un espacio permanente que honra la relación histórica entre ambas culturas y la presencia libanesa en México.
El acto contó con la presencia del embajador de Líbano en México, George El Jallad, así como integrantes de la comunidad libanesa y autoridades culturales.
La doctora Isabel Grañén Porrúa explicó que la sala reúne piezas que dialogan con la tradición mediterránea y con la historia postal de ambos países.

Señaló que el guion museográfico integra réplicas de figurillas fenicias, una estampilla con un barco fenicio, una máquina de coser portátil donada por el museógrafo libanés Nabil Semán y referencias al origen del alfabeto, uno de los aportes más trascendentes a la humanidad.
Añadió que las colecciones postales de México y del Líbano, resguardadas en bóveda, son de las más completas del Mufi.
Por su parte, el empresario Alfredo Harp Helú compartió que la apertura de la sala responde a la historia migrante de su propia familia. Recordó que sus abuelos y su padre llegaron a México desde Líbano y que ese vínculo, tejido por identidad y afecto, ha guiado muchos de los proyectos culturales impulsados por la fundación. Reiteró que México es el país al que ha dedicado su trabajo y el lugar donde han florecido sus raíces.

El embajador George El Jallad reconoció el valor simbólico del nuevo espacio y destacó que la comunidad libanesa en México contará a partir de ahora con un referente cultural que preserva su memoria y su aportación al país. Subrayó que la sala permitirá fortalecer el entendimiento entre ambas naciones.
Además de la sala, el Mufi inauguró el Jardín de los Encuentros Migrantes, un espacio que incorpora dos esculturas que dialogan entre sí: la del migrante libanés que mira hacia México y la del migrante oaxaqueño que mira hacia el norte, inspirada en la obra de Alejandro Santiago.
Ambas piezas evocan las rutas migratorias que han marcado la historia de sus comunidades.
El museo informó que la sala y el jardín formarán parte de su oferta permanente y que su objetivo es promover la reflexión sobre identidad, migración y los puentes culturales que unen a México y Líbano desde hace más de un siglo.
