
Florecen campos de cempasúchil y reciben visitantes en Oaxaca
MADRID, España, 25 de octubre de 2026.- Entre flores de cempasúchil, veladoras, mariposas monarca y las melodías de Agustín Lara, la Fundación Casa de México en España transformó sus espacios en un homenaje a la vida, la memoria y las tradiciones mexicanas, con un altar de muertos dedicado al inolvidable Flaco de Oro.
Y es que pocas canciones expresan tan bien el cariño de México por la capital española como aquel chotis que el compositor veracruzano le regaló a Madrid y en el que escribió:
«Madrid, Madrid, Madrid, en México se piensa mucho en ti».
Ahora es Madrid la que recuerda al músico mexicano, cuya figura preside una monumental ofrenda, acompañado de su inseparable piano, entre calaveras, flores y personajes de cartonería, del que da cuenta la periodista mexicana Claudia Suárez.
Bajo el título ¡Viva la vida!, la instalación, diseñada por la artista mexicana Beatriz Redo, recrea un cementerio de las montañas de Michoacán durante la noche de Día de Muertos, cuando las familias acuden con flores, alimentos y velas para reencontrarse simbólicamente con sus seres queridos.
La escenografía recupera una de las imágenes más conmovedoras de esta tradición: tumbas iluminadas, senderos cubiertos de pétalos, el aroma del copal y las luces que permanecen encendidas durante la noche para recibir a quienes regresan del mundo de los muertos.
En ese paisaje aparecen también las mariposas monarca, cuya llegada a los bosques michoacanos coincide con las celebraciones de finales de octubre y principios de noviembre.
Para las comunidades purépechas y mazahuas, estos insectos tienen un profundo significado espiritual, pues tradicionalmente se les relaciona con las almas de los difuntos que vuelven a visitar a sus familias.
La música acompaña todo el recorrido, con composiciones del autor de María Bonita, Solamente una vez y Granada, en una propuesta que convierte sus canciones en un puente entre las dos naciones.
La figura de Lara, representada como una calavera sentada al piano, comparte el escenario con otras piezas elaboradas por los maestros cartoneros Raimundo Amezcua y Marta Linares.
El homenaje forma parte de la novena edición del altar de muertos de la Fundación Casa de México, una de sus actividades culturales más concurridas, que este año también incorpora piezas de arte popular, ofrendas tradicionales y un espacio dedicado a las mascotas fallecidas.
Los visitantes pueden, además, dejar mensajes para sus seres queridos, en una celebración que invita a recordar la muerte sin dejar de celebrar la vida.
La exposición permanecerá abierta hasta el 8 de noviembre, con entrada gratuita, en la sede de la Fundación Casa de México, ubicada en la calle Alberto Aguilera número 20, en Madrid.
Y así, muchos años después de que Agustín Lara inmortalizara a la capital española en una canción, su música vuelve a encontrarse con Madrid, esta vez entre flores de cempásuchil, veladoras y recuerdos, como si el Flaco de Oro hubiera regresado para celebrar el Día de Muertos.