OAXACA, Oax., 11 de septiembre de 2019.- El Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad de la Sierra Juárez (UNSIJ), compartió su interés científico por la biorremediación.

En un comunicado explicó que Daniel A. Ramírez, Profesor investigador adscrito a dicho Instituto compartió su interés científico por algunas de estas capacidades de los microorganismos, son objeto de estudio y el punto de partida hacia la obtención y optimización de tecnologías de remediación.

Se llama microorganismo a todo aquel ser vivo que no es perceptible al ojo desnudo. Se encuentran casi en todas partes cumpliendo muchas funciones importantes para nosotros y para el medio ambiente. Podemos encontrar bacterias sobre nuestra piel, protegiéndonos de otros microorganismos que pudieran causar enfermedades, las encontramos también en nuestros intestinos, regulando el pH y otras reacciones fisiológicas y también se encuentran en las hojas, ramas y raíces de las plantas, y las encontramos por millones en cada gramo de suelo.

Existen miles de especies diferentes, cada una con funciones biológicas muy diversas. Algunas tienen la capacidad de degradar los nutrientes de las hojas secas, consumir las excretas de los animales regenerando de esta manera nutrientes al suelo, incluso, pueden proteger a las plantas de hongos o de insectos.

“De una manera extraordinaria, se han encontrado bacterias y hongos microscópicos que tienen la increíble capacidad de degradar muchos de los compuestos tóxicos que el humano arroja a cada momento al medio ambiente, por ejemplo, consorcios bacterianos degradando hidrocarburos en los derrames de petróleo. Esto sucede de manera lenta y paulatina. Podríamos imaginar estos hidrocarburos como grandes cadenas de moléculas, las cuales son seccionadas de manera inicial por algunas bacterias que tienen enzimas especializadas, permitiendo que se liberen moléculas degradadas del hidrocarburo más pequeñas, disponibles ahora para otros grupos microbianos, así sucesivamente hasta que el hidrocarburo es degradado casi o en su totalidad. Por otro lado, podemos encontrar hongos y micro algas que pueden degradar colorantes que son arrojados a los ríos, principalmente por industrias que producen o procesan textiles. Estos colorantes son tóxicos para muchas formas de vida, como los peces, tortugas y toda la gama de organismos que pueden existir en un cuerpo de agua. Estos colorantes, de manera similar a los hidrocarburos, pueden ser degradados por distintos microorganismos, permitiendo su eliminación del ambiente” expresó el investigador.

“Utilizar a los microorganismos a nuestro favor es una excelente alternativa para la remediación de los problemas ambientales actuales. Las metodologías generalmente son de bajo costo, amigables con el ambiente y se pueden combinar con otras tecnologías para hacer este proceso más rápido y eficiente, ya que el uso de bacterias, algas u hongos por si solos, es una tarea lenta debido a ciertas condiciones del ambiente y porque la gran cantidad de sustancias tóxicas que se arroja al medio ambiente, supera en mucho la actividad biológica que pueden hacer los microorganismos. Un ejemplo de esto, es la gran cantidad de plásticos que se encuentran ahora en los océanos, creando literalmente islas de plástico de varias decenas de kilómetros, estos plásticos no son tan fácilmente degradados o consumidos por los microorganismos, ya que están constituidos por moléculas de difícil descomposición, una tarea complicada”.

En ese sentido, se dirige la investigación Ramírez, en la búsqueda de microorganismos que cuenten con las herramientas biológicas para degradar los plásticos y poder eliminaros eficazmente del ambiente, utilizando distintos tipos de bacterias que emiten enzimas que permiten la degradación de cierto tipo de compuestos tóxicos, una vez que estas enzimas han actuado sobre el compuesto en cuestión, logran hacerlo más asimilable para otro tipo de microorganismos, mediante mecanismos denominados vías metabólicas. Hasta el momento, son pocos los microorganismos que tienen esta capacidad, tal es el caso de las bacterias, Alicycliphilus sp y Ideonella sakaiensis, microorganismos a los que se les ha encontrado la función degradativa del tereftalato de polietileno, mejor conocido como PET.

El descubrimiento y uso de este tipo de microorganismos en las ciencias ambientales permitirá el desarrollo de tecnologías alternativas para contribuir contra la problemática ambiental actual.

Con la investigación y la formación de profesionales en la Licenciatura en Ciencias Ambientales de la UNSIJ, se contribuye en la generación de elementos tecnológicos, sociales, culturales y económicos para crear, proponer e implementar metodologías y nuevos procesos que ayuden a recuperar los entornos contaminados y, evitar dañar aquellos espacios naturales que aún no han sido alcanzados por la influencia antropogénica.