
Florecen campos de cempasúchil y reciben visitantes en Oaxaca
OAXACA, Oax., 25 de octubre de 2026.- El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó este domingo a los fieles católicos a compartir sus bienes con las familias que viven en condiciones de pobreza extrema y a demostrar el amor al prójimo mediante acciones concretas.
Durante su homilía dominical, el prelado cuestionó el apego a los bienes materiales y recordó que en Oaxaca existen comunidades enteras donde las familias apenas cuentan con lo indispensable para alimentarse.
“No me diga que en Oaxaca no hay pobreza. Pueblos enteros que viven en pobreza extrema”, expresó al invitar a los asistentes a reflexionar sobre las desigualdades sociales.
Señaló que mientras algunas personas acumulan ropa y objetos que nunca utilizan, otras carecen incluso de prendas suficientes para cambiarse cada semana.
El arzobispo sostuvo que compartir con quienes menos tienen es una manera de cumplir el mandamiento del amor a Dios y al prójimo, tema central de su reflexión durante el trigésimo domingo del tiempo ordinario.
También cuestionó las diferencias, los resentimientos y las divisiones que persisten entre familiares, amigos y compañeros de trabajo.
“Queremos ser amados, queremos ser aceptados, queremos que nos traten bien, que no nos humillen, que no nos desprecien”, manifestó al recordar que las demás personas esperan recibir el mismo trato.
Vázquez Villalobos pidió superar los rencores, especialmente entre hermanos y familiares que han dejado de hablarse, y destacó que pequeños gestos, como una sonrisa, un saludo o un abrazo, pueden contribuir a mejorar la convivencia.
En un momento de su mensaje, compartió que se considera una persona feliz por el cariño que recibe de los oaxaqueños, aunque reconoció las dificultades que implica su responsabilidad pastoral.
“Yo soy feliz porque vivo con ustedes, porque vivo en Oaxaca y soy feliz porque yo los amo”, expresó.
Ante la proximidad de las celebraciones de Todos los Santos y Fieles Difuntos, el arzobispo también se refirió a la profunda tradición que existe en Oaxaca para recordar a quienes han fallecido.
Pidió que estas fechas no sean únicamente motivo de tristeza, sino también una oportunidad para recordar con amor a los seres queridos y reflexionar sobre la esperanza cristiana en la vida eterna y la resurrección.
“Los vamos a recordar en el corazón y en la oración”, expresó al referirse a los padres, hermanos, esposos y demás familiares que han muerto.
Finalmente, invitó a los asistentes a disfrutar la semana, fortalecer los vínculos familiares y procurar la felicidad de las personas con quienes conviven diariamente.