
Convocan estudiantes de la UTVCO a respaldar protesta de docentes
OAXACA, Oax. 5 de agosto de 2026.- El periodista Pedro Matías Arrazola aseguró este miércoles que continuará ejerciendo su profesión, pese a la amenaza difundida en redes sociales después del asesinato de Francisco Alejandro Leyva Aguilar.
El corresponsal de Proceso en Oaxaca explicó que ya cuenta con medidas de protección otorgadas por la Fiscalía General del Estado y que el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas analiza su caso.
Matías Arrazola pidió que la amenaza en su contra no se convierta en un distractor de la exigencia de justicia y esclarecimiento por el homicidio de Alejandro Leyva.
“El tema de Alejandro Leyva es el principal, el esclarecimiento y la justicia. Me da pena porque no quería que esto fuera un distractor”, expresó.
El periodista señaló que quienes ejercen esta profesión conocen los riesgos, pero dijo que eso no debe impedirles continuar con su trabajo.
“Ustedes me conocen desde hace 40 años. Dejarlo sería traicionarme a mí y traicionar al gremio, porque tenemos que seguir informando”, sostuvo.
Explicó que la amenaza difundida en una red social ha sido la única reciente y que desconoce si fue verdadera o falsa, pero personas cercanas decidieron alertarlo al considerar que podía existir un riesgo.
Agregó que no ha observado movimientos extraños alrededor de su domicilio ni durante sus actividades laborales.
Recordó que hace dos años también enfrentó una agresión, pero evitó hacerla pública para no convertirse en rehén del miedo.
Pedro Matías consideró que actualmente el ejercicio periodístico enfrenta un escenario más peligroso, debido a que resulta difícil identificar el origen de las amenazas y agresiones.
Explicó que anteriormente podían relacionarse con caciques, políticos o personas afectadas por alguna publicación, mientras que ahora existe una mezcla entre intereses gubernamentales, políticos y del crimen organizado.
“Ya no sabes de dónde viene el golpe”, expresó al señalar que este contexto obliga a las y los periodistas a ser más cuidadosos, precisos y responsables con la información.
El corresponsal reconoció que no confía plenamente en las instituciones, debido a que anteriores agresiones contra periodistas no han sido esclarecidas y permanecen únicamente como carpetas de investigación o estadísticas.
Sin embargo, indicó que cumplirá con los protocolos y aceptará las medidas de protección correspondientes, para evitar que una eventual omisión sea utilizada como argumento por las autoridades.
Finalmente, agradeció el acompañamiento de sus colegas y llamó al gremio periodístico de Oaxaca a mantenerse unido, cuidarse y protegerse frente a los riesgos que enfrenta la profesión.